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Israel sigue usando toda su fuerza

T Para destruir a Hezbolá no importan los 320 muertos y las decenas de miles de desplazados que ha causado el conflicto

El Ejército israelí siguió atacando el jueves con toda su fuerza militar diversos objetivos de la milicia chiíta libanesa del Hezbolá, en una guerra que ya provocó más de 320 muertos en nueve días, y decenas de miles de desplazados, ante la impotencia de la comunidad internacional.
Frente a esta violencia devastadora que podría durar semanas, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, exigió el “fin inmediato de la violencia”, y pidió al Consejo de Seguridad que “actúe con firmeza”, un mensaje dirigido directamente a Estados Unidos, que apoya sin reservas la actitud israelí.
En Jerusalén, el jefe del Estado Mayor israelí, Dan Halutz, advirtió que las ofensivas en Líbano y en la franja de Gaza “podrían extenderse durante mucho tiempo”.
“Israel está inmerso en una guerra contra grupos islámicos terroristas que niegan el derecho a su existencia”, afirmó el responsable.
La operación militar israelí en Líbano comenzó tras el secuestro de dos soldados del Estado hebreo en la frontera libanesa el 12 de julio.
El jueves al amanecer la aviación israelí atacó un búnker ocupado por varios dirigentes del Hezbolá al sur de Beirut y el cuartel general de la milicia, que está totalmente destruido, con la esperanza de liquidar al líder del movimiento integrista, Hassan Nasralá.
Sin embargo, Hezbolá hizo público un comunicado en el que aseguró que ninguno de sus dirigentes ha resultado herido. Desde el miércoles, la aviación israelí ha bombardeado más de 200 objetivos en Líbano, mientras el Hezbolá ha lanzado al menos 140 misiles contra territorio israelí.
La ofensiva provocó hasta el momento un total de 327 muertos en Líbano, el éxodo masivo de miles de extranjeros y una grave crisis humanitaria debido a la huida del sur del país de más de 500,000 personas. Por la parte israelí, 29 personas han perdido la vida, 15 de ellas civiles alcanzados por cohetes disparados contra el norte de Israel, y al menos 14 soldados.
En el extremo sur del Líbano, cerca de la frontera entre ambos países, los combates entre milicianos del Hezbolá y tropas del Estado hebreo siguieron por segundo día consecutivo. Al menos dos milicianos, y según la prensa árabe, cuatro soldados israelíes, perdieron la vida en estos enfrentamientos. El Estado hebreo todavía no confirmó estas muertes.
Ofensiva terrestre
Hasta ayer, el primer ministro israelí, Ehud Olmert, había descartado una ofensiva terrestre por miedo a verse empantanado de nuevo en Líbano, según fuentes del gobierno. Sin embargo, ha dado su autorización para que las operaciones terrestres en el sur del Líbano continúen.
Según el general Alon Friedman, actualmente destinado al norte de Israel, el Ejército “opera para destruir las infraestructuras del Hezbolá, sobre todo los reductos subterráneos y los almacenes de cohetes, difíciles de localizar y neutralizar con los aviones”.
Por su parte, el primer ministro libanés, Fuad Siniora, y el presidente del país, Emile Lahoud, pidieron una tregua inmediata y el auxilio de la comunidad internacional y volvieron a acusar a Israel de perpetrar una “masacre” en Líbano.
Pese a la falta de resultados y a las críticas recibidas de países como Rusia, España o Francia, los dirigentes israelíes no ponen en tela de juicio de la necesidad de llevar adelante esta operación.
“Escucho a quienes acusan a Israel de una respuesta desproporcionada, pero es importante entender que la intensidad de una ofensiva depende de la naturaleza de la amenaza”, declaró la ministra de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni.
Con el fin de lograr una posición internacional común, el Alto Representante de Política Exterior de la UE, Javier Solana, Kofi Annan, y la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, que viajará a la región en los próximos días, se reunirán el jueves por la noche en Nueva York. “Estoy aterrado por el sufrimiento actual de Líbano. Debemos hacer todos los esfuerzos necesarios para poner fin al derramamiento de sangre”, afirmó Solana el jueves tras reunirse en El Cairo con el presidente egipcio, Hosni Mubarak.
Además, la UE anunció el jueves que enviará 10 millones de euros (12 millones de dólares) para las necesidades más urgentes de Líbano vía la ONU, organizaciones no gubernamentales y la Cruz Roja Internacional.
Mientras se intensifican las operaciones militares y la diplomacia intenta encontrar soluciones, miles de personas siguen esperando ser evacuadas del país en una operación de grandes proporciones organizada por diversos gobiernos con el visto bueno de Israel.
Ehud Olmert habría dado su visto bueno para crear un corredor humanitario entre Líbano y Chipre para evacuar a refugiados y permitir la entrada de ayuda para la población civil. Paralelamente a Líbano, el Ejército israelí sigue adelante con su ofensiva en Gaza, donde hay otro soldado secuestrado desde el 25 de junio. En las últimas dos semanas, al menos 100 palestinos de la franja murieron en esta campaña militar.
“Necesitamos abrir un camino hacia la paz en Gaza y en Líbano. Si no se levanta inmediatamente el bloqueo de la franja de Gaza, la región se hundirá en una espiral de sufrimiento y caos”, aseguró Annan el jueves.