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Annan exige “un alto el fuego inmediato” en Oriente Próximo

Mientras tanto, continúa la violencia en la región: tres soldados israelíes murieron hoy por ataques de Hezbolá y dos periodistas fueron secuestrados por militantes de esta organización. Israel, por su parte, continúa los bombardeos, destruyendo la infraestructura libanesa y dejando miles de personas desplazadas.

El secretario general de la ONU, Kofi Annan, pidió este jueves al Consejo de Seguridad que actúe rápidamente y con firmeza para conseguir un cese de las hostilidades en Oriente Próximo, al tiempo que criticó a Israel y a Hezbolá por su papel en la crisis desatada por la captura de dos soldados el miércoles 12 por parte de milicias de Hezbolá.
"Lo que se necesita urgentemente es un cese inmediato de las hostilidades", afirmó Annan en una reunión del Consejo, al que informó de los esfuerzos de mediación de un equipo que despachó a la zona."Insto al Consejo de Seguridad a que tome medidas firmes para asegurar la paz y la estabilidad en Medio Oriente", agregó, pidiendo que esta respuesta se produzca en "los próximos días".
"Nuestro corazón y nuestra mente deben estar con los civiles en el Líbano, Israel y Palestina, que están sufriendo la violencia diaria y que miran a Naciones Unidas, como muchos en la región, para hallar una solución a la crisis actual", agregó.
El secretario general sugirió la realización de "una conferencia internacional, con amplia presencia libanesa e internacional" para tratar de aplicar las resoluciones y acuerdos que existen sobre el tema.
Annan dijo que, "de momento, las condiciones para (el despliegue de) una fuerza de pacificación no existen" e instó a replantearse la situación de la Fuerza Interina de la ONU en Líbano (FINUL), actualmente sobre el terreno, cuyo mandato expira el 31 de julio. Asimismo, el secretario general no se abstuvo de criticar a los dos principales beligerantes en el Líbano.
"El provocativo ataque de Hezbolá el 12 de julio fue el detonante de esta crisis", dijo Annan en referencia al secuestro de los dos soldados israelíes y la muerte de otros ocho después por parte de la organización chiíta libanesa. Pero "aunque la acción de Hezbolá es deplorable e Israel tiene el derecho a defenderse, el uso de la fuerza excesivo es condenable".
Periodistas secuestrados
Mientras tanto, el conflicto en la región continúa. Tres soldados israelíes murieron hoy en enfrentamientos con Hezbolá en el sur de Líbano, según anunció la cadena de televisión árabe Al Jazira.
"Tres soldados israelíes murieron y otros tres resultaron heridos en combates con las fuerzas de la resistencia libanesa de Hezbolá en el sur de Líbano", indicó Al Jazira, que citó a su corresponsal en Jerusalén.
Hezbolá también secuestró hoy a dos periodistas de televisión extranjeros que filmaban en un barrio del centro de Beirut, indicó un oficial de la policía.
"Estaban filmando en los jardines de Sanaye", un parque público del centro de la capital, donde se han refugiado muchos habitantes, dijo el oficial, negándose a revelar la nacionalidad de los periodistas y el medio para el que trabajan.
La policía y miembros del ejército fueron desplegados en el lugar inmediatamente después del secuestro. "Tratamos de encontrar una solución a este asunto", agregó la policía, sin más detalles.
Un testigo, Elisa Othman, indicó que había visto un coche con los cristales tintados avanzar cerca de los periodistas y que alguien en el interior les pidió que se identificaran. Posteriormente discutieron brevemente, antes de ser subidos por la fuerza al vehículo.
Pueblos asediados
Mientras se extiende la violencia, miles de habitantes del Líbano tratan de sobrevirir dentro de la catástrofe de la guerra. Tiendas de comestibles vacías, niños malnutridos, carreteras bloqueadas o destruidas y medio millón de desplazados son algunas de las escenas del desastre en Líbano, afirmaron las asociaciones humanitarias.
Los llamamientos para ayuda humanitaria, a los que se añadieron advertencias contra una "catástrofe", se sucedieron hoy después de que los responsables libaneses hablaran de "pueblos asediados", mientras la aviación israelí continúa con sus bombardeos devastadores.

No obstante, incluso las ofertas de ayuda y fondos han resultado ser inútiles. Las asociaciones humanitarias se enfrentan a un grave problema para hacer circular los convoyes hacia las regiones devastadas: los israelíes han destruido las carreteras y disparan contra los camiones.
Difícil trasladar ayuda
"La industria, las fábricas y los hangares han sido destruidos. Los camiones son tomados como blanco", afirmó el ministro libanés de Finanzas, Jihad Azur, dos días después de que un convoy de cuatro camiones fuera bombardeado por los israelíes.
Según responsables sirios y emiratíes y los corresponsales de la AFP en la zona, los camiones, que llevaban ayuda humanitaria, llegaron a Líbano desde Siria. Israel afirmó por su parte que los vehículos transportaban armas para las milicias de Hezbolá.
"No podemos enviar ayuda a las zonas devastadas. Ellos (los israelíes) están imponiendo un bloqueo aéreo y marítimo y bombardean las carreteras hacia Siria", añadió Azur.
La Comisión Europea se comprometió a duplicar su contribución y a aportar ayuda humanitaria de un valor de 12,6 millones de dólares, sin precisar los medios con que distribuirá tal ayuda. Por su parte, Unicef ha dado 7,5 millones de dólares para enviar ayuda a Líbano.
El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) aseguró que desplegará equipos de ayuda en Líbano y que está dispuesto a aportar material de socorro, sobre todo tiendas de campaña y mantas, una operación que costará varios millones de dólares.