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Alerta de tsunami asusta a Indonesia

* Cifra de muertos por tsunami del pasado lunes ya llega a los 525

Una alerta de tsunami fue lanzada en Indonesia, tras un fuerte sismo que sacudió el miércoles a Yakarta, el oeste de Java, y el sur de Sumatra, anunció a la radio una autoridad indonesa. "Se recomienda a la población que se mantenga en alerta", declaró Fauzi, de la Agencia de Sismología de Yakarta. "Un sismo de esta magnitud puede provocar un tsunami", agregó.
Dicha magnitud fue estimada en 6.2 y el epicentro, localizado en el estrecho de la Sonde, entre las islas de Java y Sumatra, a 190 km al oeste de Yakarta. Los temblores de tierra y las erupciones volcánicas son fenómenos frecuentes en Indonesia, un inmenso archipiélago formado por miles de islas e islotes, situado en el llamado "cinturón de fuego" del Pacífico.
Al menos 525 personas murieron en Indonesia por el tsunami del lunes, según un nuevo balance dado a conocer el miércoles por el gobierno. Al menos 382 personas resultaron heridas y 273 seguían desaparecidas, precisó la fuente. El tsunami dejó unos 38,000 damnificados en la costa suroccidental de Java.
El tsunami fue provocado por un potente sismo submarino de magnitud 7.7, según el Instituto nacional de geofísica estadounidense (USGS), que se produjo el lunes en la tarde en el océano Índico, al sur de Java.
Continúa recuperación de cadáveres
La recuperación de cadáveres que dejó el tsunami en la isla indonesa de Java proseguía el miércoles, dos días después de la violenta ola que provocó la muerte de más de 500 personas.
Ejército se suma a rescates
Soldados del Ejército indonesio enviados a la estación balnearia de Pangandaran se encontraron con un paisaje de desolación. A falta de material adecuado, como excavadoras, los militares removían con sus propias manos entre los escombros.
Centenares de policías y voluntarios civiles se sumaron a esta ardua tarea. "Buscamos a personas desaparecidas o sepultadas bajo las ruinas y a la vez retiramos los escombros", indicó a la AFP Deden Rajab, un oficial al mando de 27 hombres en la zona.
Un primer envío de ayuda humanitaria empezó a distribuirse entre los supervivientes, temerosos de volver a las localidades costaneras, según periodistas de la AFP en la región.
Dos camiones del Programa Alimentario Mundial (PAM) de Naciones Unidas, que transportaban quince toneladas de barritas energéticas y pasta, llegaron a Pandangaran.
"Vamos a intentar llegar a unas 20,000 personas durante esta semana", declaró a la AFP el portavoz del PAM, Barry Came, quien precisó que un equipo llegaría el miércoles a la región afectada para evaluar las necesidades de la población.
Los camiones del PAM habían partido de Yogyakarta, en la isla de Java, donde Naciones Unidas está a cargo de una operación humanitaria en favor de las víctimas del sismo del 27 de mayo, que dejó unos 5,800 muertos.
Ocho camiones cargados con agua potable llegaron además al distrito de Cilacap. Al mismo tiempo se instalaron tres grandes tiendas de campaña del ejército y dos cantinas, mientras que varios barcos inflables buscaban a los desaparecidos, indicó a la AFP Sugiono, un responsable local.
"Todavía reina la confusión sobre qué hacer. La prioridad es salvar vidas", subrayó. En Pangandaran se montaron diez cocinas móviles.