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Israel y Hezbolá: baño de sangre continúa

Líderes palestinos e israelíes pretenden continuar acciones militares durante semanas, meses o el tiempo que sea necesario.

Los responsables israelíes y la milicia chiíta libanesa del Hezbolá dijeron el miércoles estar dispuestos a seguir adelante con su guerra durante semanas, meses o el tiempo que sea necesario pese a que la ofensiva ya provocó más de 320 muertos y el éxodo de más de medio millón de personas.
Los responsables israelíes anunciaron que continuarán su ofensiva en Líbano y en la franja de Gaza "sin que exista un límite en el tiempo" y hasta que "el ejército alcance sus objetivos": la liberación de dos soldados secuestrados el 12 de julio por el Hezbolá en la frontera entre ambos países y la interrupción de los lanzamientos de cohetes al territorio israelí.
Por su parte un dirigente de esta milicia chiíta afirmó por su parte que el movimiento podría seguir bombardeando el norte de Israel durante meses. "Continuamos los disparos de cohetes contra Israel de forma estudiada a fin de poder utilizar nuestro arsenal de cohetes durante muchos meses, y no días o semanas", afirmó Mahmud Qomati, miembro del consejo político del Hezbolá.
Estas declaraciones echan por tierra todos los esfuerzos internacionales para conseguir un alto un fuego inmediato, tal y como desearían la ONU o la Unión Europea.
Mueren más civiles
Al menos 70 civiles murieron el miércoles en Líbano, en la jornada más sangrienta desde el inicio de la ofensiva militar israelí. La mayoría de las víctimas perecieron cuando los edificios en los que estaban fueron bombardeados.
Sólo en el pueblo de Srifa, al sur, 25 civiles perdieron la vida cuando los aviones y barcos israelíes bombardearon seis casas al amanecer. En total, más 320 personas, entre ellas 280 civiles y 23 soldados, murieron en una semana en Líbano, donde los aeropuertos, carreteras, algunos puertos y numerosas bases militares fueron inutilizados por las bombas israelíes.
Según el primer ministro libanés Fuad Siniora, Israel lleva a su país "al infierno" con estos bombardeos, que sumen al país en los viejos tiempos de una guerra que la que ha luchado por resurgir durante años.
El miércoles, Israel fue también blanco de varios cohetes y dos hermanos de tres y siete años, árabes israelíes residentes en Nazaret (norte), situada a más de 40 km de la frontera, murieron en uno de estos ataques.
Desde el inicio de esta ofensiva, 15 civiles israelíes fallecieron alcanzados por estos proyectiles. Además, dos soldados del Estado hebreo perdieron la vida en enfrentamientos con combatientes del Hezbolá libanés en la frontera entre ambos países, donde los tanques israelíes realizaron una incursión. En total, 14 soldados israelíes han perecido desde el inicio de la ofensiva.
El líder del Hezbolá, Hassan Nasralá garantizó que no liberarán a los soldados secuestrados hasta no obtener la excarcelación de presos árabes en Israel. Pero una vez más, el primer ministro israelí, Ehud Olmert, garantizó que el intercambio de presos no es negociable y subrayó que la liberación de los soldados debe producirse de forma "incondicional".
Por su parte, el ministro de Defensa, Amir Peretz, reiteró que Israel no tolerará la presencia de milicias del Hezbolá en su frontera norte."No admitiré de ninguna manera que la bandera del Hezbolá ondee cerca de las barreras de seguridad de Israel", aseguró.
Israel desea que el ejército libanés se despliegue en esta región del sur, fronteriza con el Estado hebreo, donde hasta ahora el Hezbolá ha sido dueño y señor.
Para ello, la ONU propone el envío de una fuerza de estabilización, numerosa y con amplios poderes, que podría garantizar la seguridad en esta zona hasta que el frágil ejecutivo de Beirut tenga los medios de desplegarse en la región.
El miércoles, el Alto Representante de Política Exterior de la Unión Europea, Javier Solana, se reunió con responsables israelíes en Jerusalén y palestinos en Gaza para encontrar la manera de que "la tragedia" en Oriente Medio termine "inmediatamente".
"Es una tragedia y estamos llamados a hacer lo máximo para ponerle fin cuanto antes (...) No queremos ver respuestas desproporcionadas que provocan un tremendo daño físico y humano y un enorme sufrimiento", aseguró.
Reiterando su firme apoyo a Israel, Estados Unidos anunció que enviará tropas a Líbano para proteger sus intereses y a sus ciudadanos en este país.
Por otra parte, la secretaria de Estado, Condoleeza Rice, Solana y el secretario general de la ONU, Kofi Annan, se reunirán el jueves en Nueva York para intentar lograr una "posición común" sobre esta crisis.
Mientras tanto, la evacuación de extranjeros de Beirut continuaba por tercer día consecutivo, organizada por numerosos gobiernos, con el visto bueno de Israel. Durante la jornada, centenares de estadounidenses, australianos, canadienses y alemanes dejaron el país en barcos que zarpan del puerto de la capital libanesa.
Paralelamente, Israel seguía adelante con su ofensiva en Gaza, donde hay otro soldado secuestrado por grupos armados desde el 25 de junio. Al menos diez palestinos murieron el miércoles en una nueva incursión en el centro de la franja. En Naplusa, al norte de Cisjordania, una incursión militar provocó la muerte de cinco activistas en enfrentamientos con el ejército israelí.