Internacionales

Al menos 337 muertos provocó el tsunami

* Más de mil socorristas trabajan para localizar heridos y recoger cadáveres, pues se estima que aún hay mucha gente bajo los escombros

Los socorristas trataban el martes de ubicar a sobrevivientes y de recoger cadáveres en las costas de Indonesia, arrasadas el lunes por un tsunami que dejó al menos 337 muertos y 510 heridos, sobre todo en la isla de Java, según el último balance oficial.
Unos 1.500 socorristas trabajaban para localizar a los heridos y recoger los cadáveres, indicó Agus Sutrisno, responsable de las operaciones en el distrito de Ciamis.
"Estimamos que aún hay mucha gente bajo los escombros. Nos falta material pesado como excavadoras y motosierras", precisó.
Los voluntarios trabajaban contra reloj en un paisaje de caos que evocaba el que dejó el tsunami del 26 de diciembre de 2004. El litoral estaba convertido en un amasijo de restos de barcos pesqueros y de edificios en ruinas.
El maremoto fue provocado por un potente sismo submarino de magnitud 7.7 que se produjo el lunes en la tarde en el Océano Indico, al sur de la isla de Java.
Al menos 337 personas murieron y 510 quedaron heridas, según el Ministerio de Salud.
Unas 150 personas desaparecieron y otras 52,700 habían sido evacuadas, indicó a la AFP Rustam Pakaya, jefe de la célula de crisis en el ministerio.
La zona más afectada parece ser Pangandaran, un pequeño balneario situado en la costa suroeste de Java.
Muchos de los muertos en esta ciudad son niños y adolescentes, indicó un habitante.
Varios extranjeros figuran también entre los muertos y desaparecidos. Diversas embajadas en Yakarta enviaron representantes a la zona.
Un docente australiano que paseaba con su esposa en Pagandaran cuando se produjo el maremoto, relató a la AFP haber escuchado un enorme estruendo.
"Escuchamos un estruendo como el de una cascada, una cascada enorme, que se acercaba cada vez más, al tiempo que comenzó a haber mucho viento", relató Wayne Proctor, un profesor de Matemáticas de 46 años.
"Corrimos por la calle y vimos agua por todas partes", prosiguió.
"Si hubiésemos entrado en el hotel, estoy seguro de que habríamos muerto", declaró. "No hubiéramos sobrevivido, pues en nuestra habitación el agua subió hasta por lo menos dos metros".
El hotel donde se alojaban el australiano y su esposa quedó prácticamente destruido, precisó.
Este tsunami hizo temer se repitiera la situación provocado por el maremoto del 26 de diciembre de 2004 frente a la isla indonesia de Sumatra.
En esa ocasión, numerosos países del Océano Indico fueron afectados y murieron unas 220,000 personas, de las cuales 168,000 perecieron en Indonesia.
Sin embargo, el centro de alerta de tsunamis para el Pacífico, situado en Hawai, descartó la amenaza de un "tsunami ampliamente destructor".
De todas maneras, el caos en que trataban de organizarse el lunes las operaciones de socorro hacía recordar la tragedia de 2004, cuando miles de residentes aterrorizados por las réplicas huían de la región.
En Pangandaran, que quedó convertida en una ciudad fantasma, la playa y las calles adyacentes estaban cubiertas de escombros, tablas y tejas desprendidas de los hoteles y habitaciones del litoral.
El hipocentro del sismo --es decir su foco real-- a 10 km de profundidad, fue localizado por el Instituto Nacional de Geofísica de Estados Unidos frente a la isla de Java, a 358 km de la capital, Yakarta.