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Más de 300 muertos por tsunami en Indonesia

Los hospitales de isla de Java, donde ocurrió la tragedia, no se dan abasto para atender a las víctimas.

Los hospitales de la zona golpeada por el "tsunami" en la isla indonesia de Java se encuentran desbordados de trabajo y reclaman material sanitario ante la gran afluencia de heridos, 510 según el Ministerio de Salud de Indonesia. Además, los datos del Ministerio contabilizan 337 muertos y 165 desaparecidos mientras que los medios locales hablan de más de 350 fallecidos.
Entre las víctimas mortales hay siete extranjeros, entre ellos un holandés, un sueco, un japonés y un paquistaní, mientras que entre los desaparecidos figuran dos niños suecos que pasaban unas vacaciones en Pangandaran.
En el hospital de Banjar, los heridos reciben asistencia en los pasillos y en la recepción del centro ya que las 178 camas de que dispone se encuentran ocupadas. En las zonas de emergencia habilitadas, los pacientes duermen en el suelo sobre cartones y mantas.
"Por ahora, necesitamos colchones, bolsas para cadáveres y material traumatológico, supongo que a partir de mañana la lista aumentará", señaló la doctora Teti, mientras atendía a una mujer con heridas en la cabeza y los brazos.
"Estaba sola en casa y no me dio tiempo a nada. El agua me arrastró más de cien metros y cuando se retiró, noté que tenía cortes por todo el cuerpo. Es un milagro que esté viva", explicó Lita Kristiani, madre de ocho hijos.
El sonido de las ambulancias ha sido continuo en las cercanías de este hospital y de otros centros sanitarios de la región en las últimas 24 horas. Médicos y asistentes sanitarios de Yakarta, Bandung y de otras ciudades cercanas han empezado a llegar a la zona del desastre y se espera que la situación mejore notablemente en los próximos días. Además de material sanitario, los responsables médicos reclaman psicólogos para atender cuadros traumáticos.
Un maremoto de 7,7 grados de magnitud formó el "tsunami" a unos 355 kilómetros al sursureste de Yakarta, en el Océano Indico. Todavía no han pasado dos meses desde que la isla de Java fuera escenario de otro desastre natural, un seísmo de 6,8 grados de magnitud que causó casi 6 mil muertes.
Gobierno fue alertado
En Ginebra, la ONU afirmó hoy que el sistema de alerta temprana instalado en la isla indonesia de Sumatra por el Gobierno de este país para avisar de cualquier riesgo de maremoto a la población no falló este lunes, cuando la ola gigante golpeó la costa sureste de Java.
Una portavoz de la Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), Elisabeth Byrs, explicó en rueda de prensa que la población indonesia fue avisada "a tiempo", al igual que los habitantes de Australia, de la posible llegada de una ola gigante.

Byrs explicó que la población indonesia está ahora más concienciada y preparada ante el peligro que supone la llegada de esos fenómenos naturales. Tras el devastador "tsunami" (ola gigante) del océano Indico de diciembre de 2004, que causó la muerte de más de 226.000 personas, según la ONU, Indonesia instaló un sistema de alerta en la costa occidental de la isla de Sumatra, donde se creía que se registraría el siguiente gran maremoto.
Ayuda millonaria
Mientras las labores de socorro continúan, el Gobierno de Indonesia ha aprobado un fondo de 1 mil millones de rupias (1,1 millones de dólares) para los trabajos humanitarios en el sur de la isla de Java.
El vicepresidente Jusuf Kalla informó hoy a los medios en Yakarta de que el dinero irá para atender a los heridos y para alimentar y cobijar a las personas desplazadas.
Kalla explicó que en esta ocasión la alerta de "tsunami" fracasó en Indonesia porque no hubo tiempo para reaccionar. El Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico situado en Hawai (Estados Unidos) emitió una alarma nada más detectar, a las 08.19 GMT (3.19 de la madrugada en Nicaragua) del lunes, un maremoto de 7,7 grados de magnitud en el Océano Indico, a unos 355 kilómetros al sursureste de Yakarta y a 48,6 kilómetros de profundidad.
Unos 15 ó 20 minutos más tarde olas de hasta cinco metros de altura golpeaban la costa del suroeste de Java. Gracias a la exhaustiva cobertura del "tsunami" del 2004, dos tercios de ellas en Indonesia, muchos javaneses reconocieron el peligro al ver que el agua retrocedía y corrieron aterrorizados lejos de la orilla, corriendo hacia zonas elevadas o a las mezquitas, alertando a los vecinos.