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Líbano: 175 muertos por ofensiva israelí

Los “caza” israelíes mantienen el asedio sobre el país, mientras que los funcionarios de Salud libaneses temen una escasez de medicamentos y de personal para hacer frente a los heridos por la escalada de violencia. En Washington, la secretaria de Estado Condoleezza Rice, anunció que viajará a Oriente Próximo para mediar en la búsqueda de una solución a la crisis.

El ministro de Salud libanés, Mohamed Jalife, anunció hoy que los seis días de ofensiva militar israelí contra este país han causado la muerte de al menos 175 civiles a causa de los constantes bombardeos, que se iniciaron el miércoles contra el Líbano tras la captura de dos soldados israelíes por milicias de Hezbolá.
Jalife informó también que al menos quinientas personas han resultado heridas en los seis días consecutivos de la ofensiva israelí lanzada por aire, mar y tierra contra este país de Oriente Medio.
El ministro reveló que su departamento actúa en cooperación con las ONGs y organizaciones humanitarias para "poder hacer frente a la situación", y advirtió que el personal sanitario afronta dificultades para asistir a las víctimas por la casi imposibilidad de acceder a las zonas afectadas. Asimismo, Jalife manifestó sus temores de que se produzca un colapso por la escasez de algunos medicamentos si la situación no cambia.
Mientras tanto, el jefe del Sindicato de Médicos de Líbano, Mario Aoun, hizo un llamamiento a sus afiliados para que acudan a los hospitales para ayudar en la atención a los heridos. El dirigente sindical también indicó que su organización ha creado una unidad especial para transportar a los médicos a las zonas devastadas por los bombardeos.
Bombardeo sobre condominios de la ONU
Por otra parte, varios misiles israelíes cayeron cerca de un edificio donde residen familias del personal civil de la ONU, que se encuentran aislados en la ciudad costera de Tiro, al sur de Beirut.
"Los misiles impactaron a unos 50 metros del lugar donde residimos y causaron daños en dos vehículos que tenían el emblema de la ONU", dijo uno de los parientes de los funcionarios de la organización internacional, que declinó identificarse, pero manifestó su sorpresa porque el ataque ocurrió después de que en la mañana de hoy colocasen el símbolo bien visible de Naciones Unidas en la azotea del edificio en que residen, y un gran cartel indicativo a su entrada.
"Nadie hace nada por nosotros. Nos tienen abandonados", agregó la fuente, en alusión a la evacuación llevada a cabo hoy por la ONU de su personal destacado en Beirut, mientras que permanecen los miembros de la organización en el sur de la capital libanesa a la espera de recibir ayuda.

"Recibimos a menudo mensajes (de la ONU) a través de nuestros teléfonos móviles para que nos movamos y sigamos sus instrucciones. No se si esperan a que perezcamos para que hagan algo", concluyó la fuente.
Rice a Medio Oriente
Mientras tanto, en Washington la secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, planea viajar a Oriente Medio para intentar rebajar la tensión en la crisis entre Israel y el Líbano, aunque no tiene ni fecha ni agenda para su visita a la zona.

"Trata de viajar a la región pero no tenemos todavía una fecha o un itinerario", declaró hoy en rueda de prensa el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, quien añadió que Rice "quiere viajar a la región" para contactar y recibir toda la información posible de la misión de buenos oficios enviada allí por el secretario general de la ONU, Kofi Annan.
Según McCormack, el objetivo que persigue con ese viaje es tratar de promover la diplomacia de cara a sentar las bases para un cese de la violencia "duradero", con el que pueda garantizarse que la actual crisis no volverá a repetirse en cuestión de semanas o meses.
Condoleezza Rice, que hoy llega a Washington procedente de San Petersburgo (Moscú), tiene previsto reunirse esta misma tarde con sus colaboradores más cercanos para analizar la situación actual del conflicto y la marcha de los trabajos de evacuación de los estadounidenses residentes en territorio libanés.
Su próximo viaje a Oriente Medio era un secreto a voces desde que el presidente de EEUU, George W. Bush, desvelase de forma involuntaria su intención de enviarla a la zona. Bush lo dijo en el transcurso del almuerzo final de la cumbre del G8, clausurada hoy en San Petersburgo, en un diálogo privado con el primer ministro británico, Tony Blair, sin darse cuenta de que el micrófono que tenía delante estaba abierto y retransmitía sus palabras a la prensa.