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Bush: “hay que acabar con esta mierda”

El presidente de EEUU no se dio cuenta que estaba hablando a micrófono abierto mientras conversaba con su aliado Tony Blair, premier británico, durante un desayuno de la cumbre del G-8 en San Petersburgo, Rusia.

El presidente George W. Bush mezcló diplomacia y metida de pata sobre el conflicto en Oriente Medio, este lunes en la cumbre del G8, al referirse a una misión de su Secretaria de Estado en la región y añadir que el Hezbolá debía "acabar" con su "mierda".
El presidente de Estados Unidos estaba siendo filmado por la televisión pero, aparentemente, ignoraba que sus palabras también eran divulgadas a micrófono abierto mientras hablaba con su más precioso aliado, el primer ministro británico, Tony Blair. Todo ocurrió durante un desayuno en San Petersburgo.
"Lo que ellos deben hacer, es que Siria actúe de manera que el Hezbolá deje de extender esta mierda, y todo habrá terminado", dijo Bush, sin precisar a quien se refería por "ellos". Bush afirmó asimismo que su secretaria de Estado, Condoleezza Rice, podría desempeñar un importante rol en la búsqueda de una solución para la región: "Ella va a ir, creo que Condi irá bastante pronto", asegura.
Tras una serie de intercambios en su diálogo con Blair, Bush dice su frase sobre Siria y el Hezbolá: "La ironía es que lo que ellos deben hacer, es que Siria actúe de manera que el Hezbolá deje de extender esta mierda, y todo habrá terminado".
También deja entrever una cierta frustración frente al secretario general de la ONU: "¿Que pasa con Kofi Annan? No me gusta cómo encadena los acontecimientos. Fundamentalmente, su actitud consiste en decir: (que haya) un cese el fuego, y todo el resto ya está", declara Bush.
Tras otro intercambio de palabras con Blair, el presidente estadounidense añade: "Tuve ganas de decirle a Kofi que llame al (presidente sirio Bachar) al-Assad por teléfono, para que algo ocurra".

La grabación se hizo en un momento en que Bush debía pronunciar algunas palabras en presencia de otros dirigentes reunidos en San Petersburgo, a los que visiblemente encuentra demasiado parlanchines.
"No voy a hablar tanto como los demás. Algunos de estos tipos hablan demasiado", afirma.
Coca Cola Light y panecillos de mantequilla
Gracias a esta franca conversación también se revelan otras cosas: Bush bebe cola light, le gustan los panecillos con mantequilla, y sobre todo tiene muchas ganas de volver a su país.
"Tengo que irme de aquí a las dos y cuarto de la tarde. Quieren que me vaya de la ciudad para poder liberar a las fuerzas de seguridad", afirma Bush, dirigiéndose aparentemente al presidente ruso, Vladimir Putin, fuera de foco. Dirigiéndose a otro de los participantes en el G8, Bush añade: "Ustedes son vecinos. No van a tardar mucho en volver a casa.Tengo que irme.Tengo cosas que hacer esta tarde".
El avión presidencial, Air Force One, despegó de San Petersburgo poco después de las 15.30 locales (6.30 GMT) rumbo a Washington.