Internacionales

Israel y Hezbolá mantienen enfrentamientos

El Ejército israelí continúa sus ataques contra Líbano, matando al menos a 31 personas. Mientras, Hezbolá continúa lanzando cohetes sobre el norte de Israel, afectando principalmente a la ciudad de Haifa. En Rusia, el G-8 pidió a Naciones Unidas el envío de un nuevo contingente a Medio Oriente.

Los enfrentamientos entre la artillería israelí y las milicias del grupo chií Hezbolá continuaban hoy, cuando se cumplen seis días del inicio de la ofensiva militar que Israel lanzó contra Líbano para rescatar a dos de sus soldados secuestrados por Hezbolá. A partir de las 16.00 hora local (8.00 horas en Nicaragua), el ruido de las explosiones ha vuelto a escucharse en toda la capital libanesa. Al menos 31 personas han muerto y más de un centenar han resultado heridas, según el último balance facilitado por la policía.
Durante las primeras horas del día la aviación israelí había intensificado sus bombardeos contra áreas del sur, este y norte del país, así como contra los barrios al sur de la capital libanesa. Los bombardeos de esta mañana fueron dirigidos además de contra las infraestructuras y los supuestos feudos de los milicianos de Hezbolá, contra los principales centros de producción del país.
Al menos 17 personas murieron y 50 resultaron heridas en los ataques lanzados esta madrugada por el Ejército israelí contra medio centenar de objetivos, entre ellos el puerto de Beirut y, de nuevo, el aeropuerto de la capital. Entre los fallecidos hay nueve soldados libaneses alcanzados por un proyectil en el pequeño puerto de pescadores norteño de Abdeh, a unos seis kilómetros de la frontera con Siria, cuando se encontraban en un destacamento, según fuentes de los servicios de inteligencia.
Hezbolá ataca norte de Israel
Hezbolá también mantiene el lanzamiento de cohetes sobre los territorios del norte de Israel. Al menos tres personas han resultado heridas, una de ellas de extrema gravedad, y se cree que otras dos están atrapadas entre los escombros de un edificio alcanzado por un misil disparado por las milicias de Hezbolá contra la ciudad de Haifa, principal centro industrial israelí.
Según medios de comunicación locales, varias salvas de proyectiles Katiusha cayeron en esa ciudad a partir de las 02.15 hora local (6.15 en Nicaragua), provocando el derrumbe parcial de un edificio de tres plantas en un céntrico barrio de la ciudad. Los equipos de emergencia sospechan que dos personas podrían hallarse entre los escombros del inmueble.
El Canal 2 de la televisión israelí informó en directo del suceso cuando comenzaron a sonar las sirenas en la ciudad, y mostraron el impacto de uno de los cohetes contra un edificio. Otros proyectiles han caído, según la televisión pública israelí, en una ladera del Golán, así como en otras siete localidades, incluidas Carmiel, Meron y Safed, y en algunos poblados árabes-israelíes.

En Carmiel, donde cayeron cinco cohetes, uno se estrelló en una zona habitada, concretamente en medio del salón de un apartamento, mientras en Safed uno de los proyectiles cayó en una casa y el resto en una zona deshabitada. En ninguna de estas localidades ha habido víctimas
Las autoridades de protección civil han pedido a la población de Haifa y sus afueras que vuelva a los refugios. Haifa es un importante centro económico de Israel, particularmente por su industria petro-química y por ser el principal puerto del país.
Un “caza” derribado
Hezbolá ha derribado con un misil un caza F-16, que se ha estrellado cerca de Beirut, según ha informado la radio pública israelí citando fuentes cercanas a la milicia chií. Sin embargo, el Ejército israelí negó, a través de una portavoz, que el F-16 israelí haya sido derribado por un misil cerca de Beirut.
"No ha caído ningún avión israelí en esa zona", dijo la portavoz del Ejército, Carmela Menashé, respecto a informaciones provenientes del Líbano y recogidas por los medios israelíes que hablaban del eventual derribo de una aeronave.
Miles dejan Líbano
La escalda de violencia y el recrudecimiento de la crisis, han hecho que más de 120 mil personas de distintas nacionalidades entraran en Siria a través de la frontera con Líbano desde el miércoles pasado. Según afirmó a la agencia EFE el alcalde de Tartus (en el norte de Siria) Mohamed Kabol, entre las personas que han cruzado la frontera entre hay tanto turistas como trabajadores en el Líbano.
Según Kabol, el pasado viernes fue el día en el que se registró el paso del mayor número de personas, ya que 25 mil entraron en Siria en un solo día. Kabol explicó que tras el aumento "espectacular" del número de personas procedentes del Líbano, las autoridades en la frontera se han puesto en alerta y han empezado a trabajar sin interrupción las 24 horas del día para facilitar las gestiones necesarias a los que quieren entrar en Siria.
Gran parte de los recién llegados a Siria se han dirigido al aeropuerto de Damasco para poder regresar a sus países después de que fuera bombardeado el aeródromo internacional de Beirut. A los planes de evacuación, puestos en marcha por España, Francia, Suecia, Italia o Polonia, se han unido, entre otros, en las últimas horas Alemania, el Reino Unido, Rusia, México, Colombia, Argentina y Chile.
G-8 propone envío de “cascos azules”
En San Petersburgo, ciudad rusa donde se celebra la reunión de las ocho principales potencias del planeta (G-8), el presidente francés, Jacques Chirac afirmó que el envío de una fuerza internacional de estabilización al sur del Líbano es necesario y consideró que "solo Naciones Unidas" puede realizar esa misión.
La fuerza sería "significativamente mayor y tendría una misión mucho más específica" que el actual contingente de la ONU en la zona, UNIFIL, que tiene casi 2 mil miembros, dijo por su parte el primer ministro británico, Tony Blair.

La idea de enviar dicha fuerza, avanzada por la declaración que la cumbre del G8 de San Petersburgo acordó ayer sobre Oriente Medio, fue apoyada por el secretario general de la ONU, Kofi Annan, quien acudió a la segunda jornada de la cita, junto con dirigentes de países en desarrollo.
"La situación exige una intervención exterior para parar las agresiones y asegurar la estabilidad de las fronteras", destacó Chirac en una conferencia de prensa al cierre de la cumbre. El presidente francés recalcó que "hace falta crear un cordón sanitario" en la zona sur de Líbano, algo que "sólo" puede hacer Naciones Unidas, y que Annan "es favorable" a este principio.
Blair declaró que el objetivo de la nueva fuerza sería "proteger a Israel" de los ataques de Hizbulá, la milicia chií basada en el sur del Líbano. El gobernante británico señaló que el contingente tendría una misión "más específica y clara" que la de UNIFIL, una fuerza creada en 1978.
El próximo paso es que el Consejo de Seguridad estudie un informe que presentará una misión actualmente presente en Líbano, tras el cual se puede comenzar a estudiar la creación de la fuerza. Funcionarios estadounidenses afirmaron que Washington quiere esperar a ver ese informe antes de tomar una decisión.
En Bruselas, los ministros de Exteriores de la Unión Europea debaten hoy en la situación en Oriente Medio y son informados por el alto representante de la UE, Javier Solana, de su visita al Líbano, en la que se entrevistó con el primer ministro, Fuad Siniora.
En esta reunión España ha propuesto hoy el cese "inmediato" de la violencia, la creación de un mecanismo de seguimiento del alto el fuego y una presencia internacional de carácter temporal en la frontera israelo-libanesa para poner fin a la última crisis en el Oriente Medio.