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Lider de Hezbolá desafiante

"Os ofrezco una oportunidad histórica para salir de vuestra humillación, de abandonar el proyecto de división sistemática de vuestra civilización, vuestra cultura y territorio", aseguró Nasralah en un mensaje de vídeo grabado.

Desafiante y confiado, el secretario general de Hizbulá, Hasan Nasralah, advirtió hoy a Israel que el ataque a Haifa "es solo el principio" y sugirió a los líderes árabes aprovechar la oportunidad histórica para salir de su "humillación".
En su primera aparición televisiva desde el comienzo de la ofensiva israelí en El Líbano, Nasralah dijo al Estado judío que resistiría hasta el final. En su desafiante discurso los principales blancos fueron Israel, pero sobre todos los líderes árabes, divididos e impotentes ante la magnitud de los acontecimientos en el sur del Líbano, donde los ataques de los últimos días han segado ya decenas de vidas civiles.
Nasralah matizó que su arenga no era una llamada de auxilio, ya que la resistencia "nunca ha necesitado de ayuda externa", ni siquiera "de otros países", y dijo que su destino es luchar en nombre la nación árabe, pese a que no ve la misma respuesta de otros líderes musulmanes.
"La Resistencia Islámica (brazo armado de Hizbulá) puede salvaros de una mayor intervención israelí y americana en vuestros Gobiernos y vuestros países", agregó el líder chií, quien dijo dirigirse a los pueblos árabes.
La retórica alocución del clérigo, plagada de vericuetos lingüísticos, parecía ocultar un doble sentido en el que instaba a la "regionalización" del conflicto sin perder la osadía que caracterizas sus intervenciones públicas.
Los países árabes se reunieron el sábado pasado en la sede de la Liga Arabe en El Cairo, donde tras una difícil y tensa sesión acordaron una condena a la agresión israelí y criticaron a Hizbulá, aunque apoyaron al grupo chií al exigir el inmediato cese de los ataques del Estado hebreo y un "canje de prisioneros".
A este respecto, Nasralah volvió a recordar que la Resistencia Islámica ya expulsó una vez a las tropas israelíes del sur del Líbano y advirtió que están preparados para una larga batalla.
"El bombardeo de Haifa no es más que el principio", subrayó Nasralah tras referirse a los misiles que hoy causaron una masacre en la estación de tren de esta ciudad, la más populosa del norte de Israel.
En este sentido, criticó que Israel solo atacara objetivos civiles y aclaró que podrían haber bombardeado las instalaciones petroquímicas de la urbe, lo que hubiera causado una "hecatombe" de mayores consecuencias. Asimismo, advirtió de que habrá "nuevas sorpresas" bélicas si el conflicto no se detiene.
Según los expertos, el amplio y poderoso arsenal de Hizbulah está dotado con misiles de medio alcance, capaces de impactar objetivos en Jerusalén y Tel Aviv. Este armamento, unido a las amenazadoras palabras del clérigo y las advertencias de Israel, que hoy volvió a atacar con dureza las infraestructuras civiles del sur libanés, dibujan un negro y cruento panorama para Oriente Medio.
Israel ha advertido que su objetivo es derrotar a Hizbulah y cambiar el equilibrio de fuerzas en la frontera, dominada por la Resistencia chií ante la incapacidad, inoperancia y debilidad del Ejército libanés. Además, ha convertido en su primer objetivo al jeque Nasralah, a quien ha comparado con el líder de la red terrorista internacional Osama bin Laden.
Al igual que Bin Laden y otros líderes radicales islámicos como Ayman al-Zawahri, segundo hombre de "Al Qaida", Nasralah apareció hoy sobre un fondo azul neutro, para no dar pistas a los servicios secretos, y con similar jactancia.
"Estábamos esperando el día en que Israel se cobrara su venganza para demostrarle nuestra valentía como ya hicimos en el 2000", apostilló.