Internacionales

Al menos 93 muerto y 250 heridos en 4 días de ataques israelí contra Líbano

Mientras la aviación israelí destroza los cuarteles de la milicia chií y las infraestructuras del país vecino, el grupo armado Hezbolá hace caer una lluvia de cohetes Katiusha sobre las ciudades del norte de Israel.

Israel continuaba hoy los bombardeos contra el Líbano y contra el Gobierno palestino del movimiento islamista Hamás en la franja de Gaza, mientras que la Liga Arabe ha declarado que el proceso de paz en Oriente Medio ha fracasado.
Ataque en Líbano
Al menos 93 personas murieron y otras 250 resultaron heridas desde el inicio de los ataques de la aviación israelí contra Líbano, que hoy han sido intensificados en varias áreas del país, incluido Beirut, informó la emisora estatal Radio Líbano.
Un total de 15 personas perdieron la vida hoy cuando varios proyectiles israelíes impactaron contra dos vehículos que transportaban habitantes de la localidad libanesa de Shamad el Bayada, en el sur del país.
Otro ataque de la aviación israelí contra los barrios del sur de Beirut, de mayoría chií y feudo del grupo Hizbulá, causó al menos 12 víctimas, según informaron fuentes la seguridad, que no facilitaron detalles sobre su estado.
Mientras continuaban los bombardeos israelíes contra el Líbano y Gaza, los ministros de Exteriores de la Liga Arabe celebraron hoy una reunión de emergencia en El Cairo, en la que pidieron la intervención directa del Consejo de Seguridad de la ONU para poner a la "agresiones" de Israel.
"Hemos decidido de forma unánime que el proceso de paz en Oriente Medio ha fracaso, como fracasaron todos los esfuerzos de los mediadores (en favor de la pacificación). Ya no queremos ni comités ni 'Cuarteto", dijo el secretario general de la Liga Arabe, Amro Musa, al término de la reunión de emergencia de ministro de Exteriores celebrada en El Cairo.
Por su parte, el primer ministro libanés, Fuad Siniora, pidió hoy un inmediato alto el fuego bajo el patrocinio de la ONU, y que la comunidad internacional ayude a Líbano a extender su soberanía al sur del país, controlado por Hizbulá.
En una rueda de prensa en Beirut, Siniora responsabilizó a Israel de las pérdidas económicas y humanas causadas en Líbano por los ataques israelíes, y pidió ayuda árabe e internacional para reconstruir el país.
Ataques se intensifican
Los bombardeos israelíes se sucedieron en barrios del sur de Beirut, con objetivo de atacar el escondite del secretario general de Hizbulá, Hasan Nasralá, según los medios libaneses.
Durante la tarde también hubo ataques israelíes contra Aitrum y Kaba Sbeir, en la región sureña de Tiro, y Sefa y Kafr Suba, en la región de las granjas de Cheba, en la frontera entre Israel, Líbano y Siria, donde al menos cuatro personas resultaron heridas.
Además, la aviación militar israelí bombardeo en seis ocasiones la ciudad de Baalbek, en el sureste del país.
En la escalada de las hostilidades, la milicia del movimiento chií libanés Hizbulá alcanzó hoy por primera vez con un cohete la localidad israelí de Tiberíades, situada a unos 35 kilómetros de la frontera del Líbano, resultando tres personas heridas leves.
En otro frente
En otro frente, la aviación israelí atacó hoy nuevamente con helicópteros "Apaceh" el Ministerio de Economía del Gobierno del movimiento islamista Hamás en la franja de Gaza, en una operación que no ha causado víctimas.
En otros dos ataques de la aviación israelí en Gaza murieron dos personas y otras ocho resultaron heridas.
Los ataques israelíes en Gaza están encaminados a presionar a Hamás para que libere al soldado israelí secuestrado el 25 de junio por militantes de tres grupos liderados por el ala militar de esa organización islámica, pero también a detener el lanzamiento de misiles Kasam contra Israel desde el norte de Gaza.
Desde el viernes varios países europeos han empezado a evacuar a sus nacionales de Líbano vía Siria, debido a que los bombardeos israelíes han dañado el aeropuerto de Beirut.
También Departamento de Estado de EEUU anunció hoy que elabora, en colaboración con el Pentágono, un plan para ayudar a sus nacionales en el Líbano, donde viven unos 25.000 estadounidenses, a abandonar el país a través de la isla de Chipre.