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Líderes del planeta se reúnen en Rusia


Bajo el impacto de la escalada bélica en Medio Oriente, de la crisis nuclear con Irán y los atentados en India, los líderes del planeta se reúnen este fin de semana en San Petersburgo en una cumbre del G8 a la que están invitados los presidentes de Brasil y México.
El presidente estadounidense, George W. Bush, acompañado por su esposa, Laura, fue el primero en llegar el viernes a la antigua capital imperial rusa.
En víspera del G8, Bush y el presidente ruso, Vladimir Putin, tras compartir una barbacoa, prevén abordar delicados temas sobre comercio (Moscú necesita la luz verde de Washington para ingresar en la OMC), Medio Oriente, crisis iraní o democratización en Rusia.
Además de Putin y Bush, Tony Blair (Gran Bretaña), Junichiro Koizumi (Japón), Jacques Chirac (Francia), Angela Merkel (Alemania), Romano Prodi (Italia) y Stephen Harper (Canadá), se reunirán a partir del sábado en el Palacio Konstantin, a 15 km de San Petersburgo y ubicado en una propiedad que Pedro el Grande concibió en 1720 para ser un "Versalles ruso".
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y el mexicano, Vicente Fox, participarán el lunes como invitados en la cumbre junto a mandatarios de otros grandes países emergentes como China, India y Sudáfrica. Así, el G8 confirma la creciente importancia que tienen estos nuevos actores en el escenario político y económico planetario.
Sin duda consciente de ello, Putin exhortó el mismo viernes a los países desarrollados a no ser "egoístas" y a abrir sus mercados agrícolas en el marco de las negociaciones en la Organización Mundial del Comercio (OMC), de la que Rusia aún no es miembro.
Los países ricos "no sólo deben levantar las barreras que impiden el acceso a sus mercados de los países en desarrollo, sino también acabar con las subvenciones masivas a sus exportaciones", declaró Putin, citado por la agencia Interfax, haciendo suyas las reclamaciones de Brasil y otras naciones emergentes.
Pero el contexto de este G8, presidido por primera vez por Rusia, es preocupante: a Medio Oriente, Irán o el terrorismo se añaden la crisis de los misiles norcoreanos y los nuevos récord históricos del petróleo, impulsados precisamente por estas tensiones.
Las ocho potencias mundiales llegan el sábado al G8 divididas sobre la escalada de violencia en Medio Oriente: Estados Unidos y Canadá apoyan a Israel y su derecho a defenderse de acciones "terroristas", pero los europeos encuentran "desproporcionada" la operación israelí en Líbano y en los territorios palestinos.