Internacionales

Vuelve el terror a las calles de Sao Paulo

* Ola de ataques contra objetivos civiles y policiales supuestamente ordenada por el crimen organizado

SAO PAULO / AFP -Una ola de 48 ataques contra objetivos civiles y policiales, supuestamente ordenada por el crimen organizado, dejó este miércoles seis muertos y cinco detenidos, y sembró el terror en Sao Paulo a dos meses de una ofensiva delictiva que había dejado en mayo 170 muertos.
Entre las víctimas, en varios puntos del estado más poblado de Brasil, se cuentan un policía, dos familiares y tres vigilantes privados, dijeron portavoces de la Secretaría de Seguridad del Estado.
El secretario de Seguridad del Estado, Saulo Abreu, opinó que la fuerza del crimen organizado disminuyó por la acción policial, porque "da la sensación que (esta ofensiva) quiso causar conmoción, pero no provocar una matanza", como la serie de atentados del 12 al 19 de mayo que dejaron 170 muertos.
Los 48 ataques alcanzaron a 53 objetivos: locales policiales, edificios públicos, autobuses, supermercados, bancos, comercios, concesionarias de automóviles, domicilios particulares y agencias de bancos, informó el jefe policial, coronel Eclair Borges.
Al menos 16 buses fueron incendiados hasta el mediodía. Más tarde la red Globo de televisión informó --y mostró las imágenes-- de otros 10 autobuses que fueron quemados en Sao Paulo por desconocidos. La Secretaría de Seguridad no confirmó ni comentó los nuevos atentados.
En varios de los locales atacados a balazos, con bombas caseras o cócteles molotov, aparecieron papeles manuscritos en los que se atribuía la ofensiva a "la opresión carcelaria".
Los ataques son endilgados a la organización criminal que presuntamente dirige acciones desde los penales, el Primer Comando de la Capital (PCC), que habría respondido esta vez, según Abreu, a la difusión de una falsa lista de 40 jefes mafiosos presos que serían trasladados a una cárcel federal, cuya existencia el funcionario negó.
Precisó que la información fue recabada a través de escuchas telefónicas "donde aparecieron conversaciones sobre ese tema".
El secretario de Administración Penitenciaria, Antonio Ferreira Pinto, admitió la reserva de 40 lugares en una futura cárcel federal de alta seguridad, pero aseguró que los nombres de los trasladados se discutirá con el gobierno y "deberá ser sometida al juez y a los defensores de los presos, que tendrán derecho a contestarla".
Tampoco está definido cuántos lugares, de esos 40 reservados, serán usados por el gobierno de Sao Paulo: "tal vez uno, tal vez tres, tal vez todos en forma paulatina", declaró. Abreu aceptó que otra causa de la nueva ofensiva del PCC "podría ser la situación de la cárcel de Araraquara", en el interior del Estado, donde más de 1,400 prisioneros permanecen recluidos al aire libre, después de haber destruido el presidio hace varias semanas.
El secretario de Seguridad opinó que la "situación de ataques de ida y vuelta entre bandidos y Policía, está disminuyendo", porque "buena parte de la masa carcelaria entendió que no fue buen negocio seguir el liderazgo de la organización criminal".
"Lo importante es que se comienza a sentir que (en el PCC) hay traiciones internas, los ataques están en tendencia de agresividad, la ofensiva de esta madrugada mostró que no tienen la fuerza de dos meses atrás", afirmó.
La Policía "tenía información de que podían ocurrir estos ataques, y algunos fueron abortados", agregó. "Una vez que entramos en guerra, la única salida es vencer, y que vamos a vencer esta guerra de eso no hay dudas", enfatizó Abreu.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva dijo que el gobierno federal está dispuesto a ayudar al estado de Sao Paulo si éste lo requiere, y que el jueves su ministro de Justicia, Marcio Thomas Bastos, discutirá el asunto con el gobernador paulista Claudio Lembo.
En Brasil, los asuntos de seguridad están a cargo de los gobiernos de los estados y no del federal, que sólo puede intervenir a pedido de las autoridades regionales.
El Sindicato de los Funcionarios del Sistema Carcelario del Estado de Sao Paulo dijo que en las últimas dos semanas fueron "cobardemente asesinados" 14 guardias.