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Israel lanza ofensiva militar en Líbano

* Ataque y secuestro por parte del movimiento integrista libanés fue calificado de “acto de guerra” por el Estado hebreo

JERUSALÉN / AFP
El gobierno israelí autorizó el miércoles por la noche la realización de acciones militares en Líbano, tras el secuestro de dos soldados del Estado hebreo por parte del movimiento integrista Hezbolá, un hecho calificado de "acto de guerra" por el primer ministro Ehud Olmert.
"Israel reaccionará de forma adecuada porque es evidente para todo el mundo que la responsabilidad de este caso recae en el gobierno libanés", explicó Yitzhak Herzog, miembro del gabinete de seguridad.
Dos semanas después de que un cabo del Ejército hebreo fuera capturado por tres grupos armados palestinos, lo cual provocó una impresionante ofensiva en la franja de Gaza, Israel contempló impotente el miércoles la apertura de un nuevo frente en Líbano, su enemigo del norte.
Hasta ahora, ocho soldados israelíes murieron y otros dos fueron secuestrados en la frontera con Líbano, lo cual obligó al Estado hebreo a realizar su primera incursión en el país vecino desde mayo del 2000, cuando se retiró de este territorio. Al mismo tiempo, sus aviones bombardearon un puente situado 15 km al sur de Beirut y otro puente a la entrada de la ciudad de Saida, a unos 40 km al sur de la capital libanesa.
El Hezbolá, movimiento chiíta libanés, “patrocinado” por Irán y Siria, ambos enemigos del Estado hebreo, secuestró a dos soldados en la frontera entre ambos países para intercambiarlos por presos encarcelados en Israel.
"Nuestro objetivo es hacer un intercambio, no arrastrar a Líbano a una guerra", aseguró el líder de Hezbolá, Hassan Nasralá. "No negociaremos y no cederemos ante el terrorismo", respondió el primer ministro israelí, Ehud Olmert, que envió urgentemente a la frontera norte 6,000 oficiales de reserva.
Olmert acusó, además, al gobierno de Beirut, de ser responsable del secuestro de sus soldados, un hecho que comparó a un "acto de guerra". "Una cosa debe quedar clara: se trata de un acto de guerra, que no es fruto de ninguna provocación, contra el territorio soberano del Estado hebreo", declaró el jefe de gobierno, que recibió el total apoyo de Washington para esta ofensiva contra Líbano.
Tajante, Olmert garantizó que aquellos que atacan al Estado hebreo "serán vencidos" y "pagarán un alto precio" por sus actos. Pero por ahora, el precio más alto lo paga Israel: ocho de sus soldados murieron durante la jornada en diferentes enfrentamientos en esta zona de frontera.
Por su parte, el Ejército israelí mató a un militante de Hezbolá, que intentaba infiltrarse en un puesto militar en la frontera. "Este incidente marca un punto y aparte. Reaccionaremos con toda nuestra fuerza", aseguró el general Udi Adam, responsable del comando norte del ejército israelí.
Varios misiles fueron disparados desde el sur del Líbano contra el territorio hebreo, pero no provocaron víctimas. Israel respondió y al menos dos civiles libaneses murieron. Al mismo tiempo, las tropas israelíes no cedieron un ápice en su ofensiva en Gaza, donde se multiplicaron las incursiones, los ataques aéreos y los bombardeos.
Para los responsables israelíes, el Estado hebreo se encuentra amenazado por dos fuegos que se comunican entre sí. "No me sorprendería que hubiera una coordinación entre Irán, Hezbolá y Hamas. La coordinación entre Hezbolá y Hamas existe desde hace mucho tiempo", declaró el ex jefe del Estado mayor israelí, Amnon Lipkin Shahak.
“Reacción natural”
Según Ghazi Hamad, portavoz de Hamas, movimiento islámico que controla el gobierno palestino, la captura de los dos soldados por parte de Hezbolá "es una reacción natural a la ocupación de los territorios palestinos".
En las últimas horas, varias columnas de tanques penetraron algunos centenares de metros por diversos puntos de Gaza y bloquearon una de las dos carreteras que recorren la franja de norte a sur.
En total, 23 palestinos murieron el miércoles en Gaza y casi 70 perdieron la vida desde que el ejército israelí lanzó una ofensiva terrestre en la región hace una semana para interrumpir el lanzamiento de los cohetes Al Qassam hacia su territorio y liberar a un soldado secuestrado por grupos palestinos el 25 de junio.
Desde Ramala (Cisjordania), el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, subrayó el fracaso de la política israelí y el riesgo de que la región sufra una "aceleración de la espiral de violencia".
Hezbolá bombardea posición israelí
El Hezbolá libanés chiíta anunció el miércoles por la noche en un comunicado haber bombardeado la posición de Bramit, bajo el "mando del Ejército israelí" en Galilea, en el norte de Israel, y aseguró que su ataque dio en el objetivo.
La Resistencia Islámica precisó en un comunicado que "bombardeó con artillería y con cohetes, el centro de mando del contingente de Galilea, en Branit, en represalia por las agresiones continuas del enemigo israelí". La posición fue "alcanzada y provocó pérdidas en las filas enemigas", agrega el boletín.
En tanto, el presidente libanés prosirio, Emil Lahud, respaldó el miércoles una vez más la lucha armada emprendida por el Hezbolá contra Israel y juzgó que la política del Estado hebreo "pone en peligro la estabilidad" en Oriente Medio. Las amenazas y las "agresiones" israelíes contra Líbano "no dan miedo a los libaneses, sino que refuerzan su unidad y su solidaridad", aseguró Lahud en una declaración distribuida a la prensa.
"Hoy los libaneses seguirán firmes en su posición nacional y proseguirán su lucha contra la agresión", agregó Lahud, en referencia a Hezbolá, al que no nombró directamente. "Israel debe saber que su política no tendrá ningún resultado, al contrario, complica más la situación y pone en peligro la estabilidad y la calma en la región", agregó.