Internacionales

Corea del Norte al banquillo

* Sin embargo, China y Rusia, ambos con capacidad de veto, se oponen

NUEVA YORK / AFP
El Consejo de Seguridad de la ONU comenzará a discutir esta semana un proyecto de resolución que prevé sanciones contra Corea del Norte, a la cual se oponen China y Rusia, ambos con capacidad de veto por ser miembros permanentes.
Este lunes el Consejo de Seguridad debe decidir cuándo será la votación. De ser aprobado, el proyecto impondría sanciones contra el régimen comunista después de sus pruebas el miércoles pasado de siete misiles, uno de ellos un Taepodong-2, de largo alcance, que podría teóricamente alcanzar territorio estadounidense.
Japón, determinado a lograr sanciones contra Pyongyang, ha presentado formalmente a la ONU el texto que invoca al capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, facilitando el camino para la aplicación de sanciones y, en última instancia, recurrir al uso de la fuerza.
“Estamos en un proceso que ofrece una posibilidad razonable de éxito”, afirmó ayer domingo el número tres de la diplomacia estadounidense, Nicholas Burns, refiriéndose a un proyecto de resolución “agresivo”.
Asimismo, el negociador americano Christopher Hill afirmó el domingo en Tokio que todos los países involucrados “fueron firmes” frente a Corea del Norte.
El proyecto podría prohibir la transferencia de equipos y recursos financieros que pudieran ser utilizados en programas de misiles y de armas de destrucción masiva desde otros países a Corea del Norte.
El régimen de Pyongyang advirtió que considerará la adopción de sanciones de parte de la ONU como un “acto de guerra”. El líder norcoreano Kim Jong-Il se negó el domingo a dar “la menor concesión (...) a los invasores imperialistas americanos” y advirtió que su país está preparado para una “guerra total” contra Estados Unidos.
Así como para la crisis nuclear iraní, China y Rusia, dos miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU con la facultad de veto, se manifestaron contra la solución de problemas diplomáticos por medio de sanciones.
Los dos países se oponen al proyecto presentado por Japón y piden una declaración de carácter no obligatorio, que condene las pruebas de misiles de Pyongyang sin aplicar sanciones.
Pekín y Moscú temen que el documento reviva las tensiones en la región y amenace las negociaciones multilaterales sobre el programa nuclear norcoreano. “Yo no creo que estos dos países hayan dado su última palabra”, dijo Burns a la cadena CNN. “Tienen la responsabilidad de usar su influencia” sobre Pyongyang, añadió el diplomático.
China desaprueba las sanciones contra su fiel aliado, uno de los países más pobres del planeta, al cual proporciona una ayuda vital económica y energética.
“Si la resolución es sometida a voto, no habrá unanimidad en el Consejo de Seguridad”, anunció el sábado el embajador chino en la ONU Wang Guangya. Al ser preguntado sobre un eventual veto de Pekín, respondió: “Todo es posible”.
Burns estima que la posición de Pekín podría “depender” de una visita de una delegación china a Pyongyang en los próximos días.
Pekín podría también abstenerse, lo que permitiría la adopción de la resolución, pero disminuiría su impacto.
Rusia mantiene la discreción. Según diplomáticos, Moscú adopta un perfil bajo en la crisis con el fin de no poner en peligro la cumbre del G8 que se realizará en San Petersburgo del 15 al 17 de julio.
Para ser aceptada, una resolución debe obtenerle los votos de al menos nueve de los quince miembros del Consejo de Seguridad y no ser objeto de un veto de uno de cinco miembros permanentes (Gran Bretaña, Francia, Rusia, Estados Unidos y China).