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México decide su futuro

* Las clases bajas de México ante el empuje de López Obrador

VALLE DE CHALCO, México /AFP
El candidato de la izquierda a la Presidencia de México, Andrés Manuel López Obrador, consiguió reunir en sus mítines a miles de personas con un discurso contra los poderosos, pero no parece haber abatido el desencanto de las clases más bajas con la política.
El Valle de Chalco, uno de los municipios más pobres de la zona conurbada de la Ciudad de México, es feudo del partido del ex alcalde capitalino, el de la Revolución Democrática (PRD), y en sus calles y casas predomina la propaganda de sus candidatos.
Sin embargo, sus habitantes basculan entre el escepticismo y la esperanza de que López Obrador, en caso de ganar, haga algo por los más necesitados.
A unas horas de acudir a las urnas este domingo, hay todavía muchos que se dicen indecisos.
Son "una bola de rateros los que están para candidatos", "cuando se sientan, no nos conocen", "no va cambiar nada", son el tipo de frases más escuchadas en esta populosa zona, situada al este de la capital mexicana, y donde la mayoría de sus habitantes viaja horas en transporte público para llegar a trabajar a la metrópoli.
La mayor parte de las calles del Valle de Chalco están sin asfaltar y plagadas de baches y grietas; algunas zonas no tienen todavía alcantarillado y sufren constantes cortes en el servicio de agua potable.
Un buen número de sus 400,000 habitantes (casi todos provenientes de otros estados del país) apuesta ciegamente por López Obrador.
"Realmente está haciendo lo que está prometiendo", dice una vecina que ha colaborado con la campaña del ex alcalde y que no quiere dar su nombre. Alega que en anteriores elecciones ha sufrido amenazas el día de la votación.
Ella no cree que el candidato del PRD vaya a hundir la economía del país, como ha advertido machaconamente el candidato del gobernante Partido de Acción Nacional (PAN, conservador), Felipe Calderón.
"Al contrario: sí le va a quitar algo a los ricos para darnos a los pobres", dice.
Otra vecina se acerca y reconoce que como alcalde López Obrador "sí ayudó mucho a la gente" con obras públicas y recursos para los ancianos.
Sin embargo, "el poco dinero que había lo empleó en eso, y luego tuvo que pedir más para poder solventar todo ese gasto. Entonces ahorita ¿de dónde va a tomar él?", agrega.
"Lo va a sacar de los sueldos de todos los ex presidentes", le responde, convencida, la perredista.
En algunos parece haber hecho mella la campaña negativa del PAN: "El Distrito Federal, en el que estuvo López Obrador, va a quedar muy endeudado", dice Fernando.
Este comerciante de 38 años también ha creído las acusaciones de tráfico de influencias contra Calderón: "Iba a votar por el PAN, pero salió lo de los familiares incómodos", explica. Ahora no sabe para quién será su voto.
Para otros, la campaña sucia ha tenido efectos disuasorios. "Lo que oigo en la televisión son acusaciones, acusaciones, acusaciones, (...) pero no hay ninguna propuesta clara", dice Edgar, de 41 años, que revela que votará en blanco.
No obstante, López Obrador será previsiblemente el candidato más votado en Valle de Chalco, y con amplia ventaja sobre sus rivales, reconoce un policía de la capital que pide anonimato.
"El PRD en el Distrito (Federal), pues, sí hizo algo" y en Valle de Chalco, gobernado por ese partido, "también ya se ha visto: pavimentaron, nos metieron el drenaje, nos viene agua potable", asegura.
Él no sufragará porque tiene que trabajar durante la jornada electoral, pero si bien admite que el PRD también tiene sus trapos sucios, asegura que si pudiera votaría por López Obrador.
Sobre la amenaza de crisis económica responde: "Ellos te pueden decir un montón de cosas. Te pueden decir que te van a llevar a la ruina, pero ¿a qué más ruina te pueden llevar?".