Internacionales

Batalla por futuro de ballenas


FRIGATE BAY, ST KITTS Y NEVIS/ AFP
En el horizonte se divisa un nuevo enfrentamiento entre Japón y Greenpeace, en el marco de la reunión anual de la Comisión Ballenera Internacional (CBI), donde la organización ecologista iza sus velas a favor de las ballenas y Tokio lanza ataques diplomáticos para detener a la flota ambientalista.
Ambas partes han discutido desde hace años sobre el tema. Su última confrontación está teniendo lugar en la reunión de la CBI que se inició este viernes en las islas caribeñas de Saint Kitts y Nevis, donde hasta el 20 de junio se estará discutiendo el futuro de las ballenas.
En su estilo combativo y desarmado, Greenpeace afirma que atacará la flota ballenera de Japón en los gélidos mares del Océano Antártico a fines de este año. Entretanto, se cree que Japón está preparando una resolución que podría retirarle a Greenpeace su estatus de observador en la CBI.
La caza comercial de ballenas está bloqueada por una prórroga que data de 1986, pero apelando a una cláusula de la prórroga que permite la captura de estos animales con “fines científicos” (destinados a enriquecer los conocimientos sobre los cetáceos), Japón y otros países reanudaron la caza.
Greenpeace es una de las agrupaciones ecologistas clave en esta prórroga, que lleva ya dos décadas.
En la apertura de la CBI el viernes, Japón perdió una primera batalla al no lograr la aprobación de dos de sus propuestas, debido a la oposición que encontró en la coalición de grupos ecologistas -entre ellos Greenpeace-, en alianza con naciones contrarias a la caza de ballenas, como Australia, Gran Bretaña, Brasil y Nueva Zelanda.
En enero, el buque de Greenpeace, “Artic Sunrise”, estuvo involucrado en una colisión con un navío ballenero japonés en los mares del sur.
“Greenpeace seguirá defendiendo las ballenas en el santuario ballenero de la Antártida, perturbando y demorando la supuesta ‘caza científica’ (...) de Japón, que no es más que una matanza”, dijo el militante estadounidense de Greenpeace, Buffy Baumann.
Por su lado, Japón colocó su oposición a Greenpeace en la agenda de la reunión de la CBI, al pedir a la comisión que considere la “naturaleza peligrosa” de las protestas marítimas contra las naves japonesas de investigación ballenera.
El artículo indica que Japón pedirá una resolución en la que la comisión “desaliente tales actividades”.
Pero se cree que Japón está considerando ir mucho más lejos y pedirá oficialmente la salida de Greenpeace de la CBI. Se espera que este tema, que caldea aún más los ánimos en un mar ya agitado, se discuta el domingo.
A pesar de que la primera votación del viernes fue desfavorable a Japón, países como Noruega e Islandia todavía esperan poder tomar el control de la CBI.
La obtención de una mayoría simple no permitiría a los partidarios de la caza cuestionar la prórroga, ya que ésta sólo puede modificarse con un 75% de los votos. Pero una mayoría así le permitiría a Japón liderar los debates de la CBI.
De esta manera, a los japoneses les sería más fácil ampliar la cantidad y la diversidad de la caza con fines científicos, y también bloquear completamente las nuevas iniciativas destinadas a mejorar la conservación de los cetáceos.
Según el representante de Estados Unidos en la CBI, Bill Hoggart, la suerte de la prórroga es imposible de prever, ya que la votación se anuncia demasiada pareja como para predecir el resultado.