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Ratzinger castiga al fundador de Los legionarios de Cristo

El fundador de la orden, el mexicano Marcial Maciel, ha sido acusado de abuso a menores, por lo que Benedicto XVI ha decidido separarlo de su actividad sacerdotal y le exige una vida reservada de oración y penitencia, renunciando a todo ministerio público.

Benedicto XVI ha exigido al fundador de Los Legionarios de Cristo, el mexicano Marcial Maciel, de 86 años e investigado por abusos sexuales contra seminaristas, que renuncie "a todo ministerio público" de su actividad sacerdotal y que lleve una vida retirada, informó hoy el Vaticano.
Debido a su avanzada edad, el Pontífice ha determinado que no sea sometido a un proceso canónico. Estas medidas contra Maciel fueron aprobadas por la Congregación de la Doctrina de la Fe "y aprobadas por el Santo Padre", precisó en una nota la Santa Sede.
El comunicado señala que a partir de 1998, la Congregación para la Doctrina de la Fe, que entonces presidía el cardenal Joseph Ratzinger, el actual Papa, "recibió acusaciones, ya en parte hechas públicas, contra el reverendo Marcial Maciel Degollado, fundador de la Congregación de los Legionarios de Cristo, por delitos reservados a la exclusiva competencia de ese dicasterio".
A partir de 2002, prosigue el texto, Maciel negó públicamente las acusaciones "y expresó su tristeza por las ofensas recibidas por parte de algunos ex Legionarios de Cristo". En 2005, recuerda el Vaticano, Maciel, por motivos de edad, renunció como Superior General de los Legionarios de Cristo.
El Vaticano precisó hoy que "todos esos elementos fueron objeto de un maduro examen por parte de la Congregación para la Doctrina de la Fe" y que acogiéndose a la normativa emanada por Juan Pablo II en un decreto del 30 de abril de 2001, el cardenal Ratzinger "autorizó una investigación de las acusaciones".
El comunicado recuerda que en medio de ese proceso se produjo la muerte de Juan Pablo II y la elección del cardenal Ratzinger como nuevo Pontífice.
"Tras haber sometido las investigaciones a un cuidado estudio, la Congregación para la Doctrina de la Fe, bajo la guía del nuevo prefecto, el cardenal William Nevada, ha decidido, teniendo en cuenta tanto la avanzada edad de Maciel como su débil estado de salud, renunciar a un proceso canónico e invitar a Maciel a una vida privada, de rezos y de penitencia, renunciando a todo ministerio público", señala la nota.
El Vaticano no ha querido mezclar la figura de Maciel con la congregación y el comunicado precisa que "independientemente de la persona del fundador, se reconoce con gratitud el benemérito apostolado de los Legionarios de Cristo y de la Asociación Regnum Christi (los legionarios laicos)".
Marcial acepta con “serenidad”
Marcial Maciel ha aceptado la decisión del Papa que le exige que renuncie a todo ministerio público "con total serenidad y con tranquilidad de conciencia, sabiendo que se trata de una nueva cruz que Dios ha permitido que sufra", informaron los Legionarios de Cristo en un comunicado.
Los Legionarios de Cristo, añade el texto, acogen "y acogeremos siempre" la disposición de la Santa Sede "con profundo espíritu de obediencia y fe".
En el comunicado, de cinco puntos, La Legión de Cristo precisa que "nuestro venerado padre fundador" ha recibido a lo largo de su vida (tiene 86 años) "un sinnúmero de acusaciones" y que en los últimos años, "algunas de ellas fueron presentadas a la Santa Sede para que abriera un proceso canónico".
"Ante las acusaciones hechas en su contra, él afirmó su inocencia y siguiendo el ejemplo de Jesucristo optó siempre por no defenderse de ninguna manera", precisó el comunicado, que en ningún momento se refiere a que las acusaciones fueron de supuestos abusos sexuales y fueron presentadas por ex miembros de la congregación.
Tras subrayar que considerando su avanzada edad y su precario estado de salud, el Papa ha decidido no realizar el proceso canónico y le exige una vida reservada de oración y penitencia, renunciando a todo ministerio público, la Legión de Cristo señala que Maciel lo ha aceptado con obediencia.
"El, con el espíritu de obediencia a la Iglesia que siempre lo ha caracterizado, ha aceptado este comunicado con fe, con total serenidad y con tranquilidad de conciencia, sabiendo que se trata de una nueva cruz que Dios, el Padre de Misericordia, ha permitido que sufra y de la que obtendrá muchas gracias para la Legión de Cristo y para el Movimiento Regnum Christi", añadió el comunicado.
Los Legionarios de Cristo aseguraron en la nota que "acogen y acogeremos siempre" todas las disposiciones de la Santa Sede "con profundo espíritu de obediencia y fe".
Asimismo, renovaron el compromiso de trabajar "con toda intensidad para realizar nuestro carisma de la caridad y extender el Reino de Cristo sirviendo a la Iglesia".