Internacionales

Morales provoca polvareda en Viena

* Chávez y la reina del Carnaval de Argentina se roban las cámaras

VIENA, AUSTRIA / AFP
Evo Morales y la nacionalización de los hidrocarburos en Bolivia provocaron el viernes una polvareda de críticas en la Cumbre de Viena, donde la CAN arrancó a la Unión Europea el compromiso para lanzar negociaciones de un TLC y en la que apareció una reina de carnaval argentina protestando contra la construcción de papeleras en Uruguay.
El presidente boliviano se reunió además con el jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, con quien reafirmó que "el diálogo es el mejor camino" para resolver la crisis abierta por las nacionalizaciones.
El presidente de Bolivia, Evo Morales, y el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se convirtieron en las “estrellas” de la IV Cumbre de la Unión Europea, América Latina y el Caribe, una cita de mandatarios que, a juicio de expertos, no llenó las expectativas de los países latinoamericanos cuyos mandatarios se presentaron evidentemente divididos en concepciones políticas y sin una estrategia económica regional.
Pero, no solamente fueron estos dos personajes de la política latinoamericana los que acapararon la atención en Viena. También hubo una joven que llamó mucho la atención durante el evento.
Nadie se percató que cuando los mandatarios se disponían a posar para la foto oficial, una joven, que luego fue identificada como la reina del Carnaval de Hualeguaychú (en Argentina), se quitó el abrigo y sorprendió a todos al quedarse en ropa íntima y con un cartel en mano protestó en plena foto de familia, con un impactante bikini de lentejuelas, contra la construcción de dos papeleras europeas en Uruguay.
De inmediato se generó un fuerte movimiento policial y en pocos minutos la muchacha fue expulsada del lugar. Los mandatarios quedaron sorprendidos y mientras unos sonreían de manera maliciosa, otros, los más conservadores, se quedaron serios, con cara de pocos amigos.
Morales truena
El día anterior, el jueves, el presidente Morales tronó contra España y Brasil, lo que le generó recias críticas por parte de algunos mandatarios de América Latina; otros optaron por el silencio, mientras que el presidente Hugo Chávez salió en su defensa ayer viernes.
Morales, en una movida conferencia de prensa que duró hora y media, defendió con toda su alocución la decisión de nacionalizar los hidrocarburos. De manera contundente aseguró que Bolivia no pagará indemnizaciones a las empresas afectadas entre las que se destacan la compañía Repsol YPF, de España, y Petrobras de Brasil.
El mandatario boliviano reiteró que los hidrocarburos se nacionalizaron porque los contratos de privatización fueron ilegales y no constitucionales, y señaló que las empresas que respeten la legalidad no tienen nada qué temer.
Morales señaló que su Gobierno no tiene que preguntar, consultar o informar a nadie de políticas a tomar de políticas que son soberanas de un Estado. No obstante, reconoció que los dueños de las empresas afectadas tienen derecho a reclamar sus inversiones, pero no pueden reclamar propiedades, mucho menos indemnizaciones.
Esas declaraciones de Morales, que generaron toda una controversia, fueron brindadas en momentos donde surgió con mayor claridad el conflicto entre los países andinos, de donde se separó Venezuela, aunque públicamente los representantes de la Unión Europea han preferido guardar la respectiva distancia.
Cámaras de Chávez
En medio de toda esa controversia generada por Evo Morales, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, declaró ayer su decidido apoyo a la decisión del presidente boliviano e instó al resto de mandatarios para que hicieran los mismo ¨porque Evo es un hombre honesto, que lucha a favor del pueblo boliviano¨.
Obtener las declaraciones de Chávez no fue tarea fácil. El mandatario venezolano prácticamente fue “emboscado” por decenas de periodistas, camarógrafos y fotógrafos que se nos apostamos a la salida del local ubicado frente a una pirámide en el pabellón C de la Sala Plenaria del “Reed Mece Wien” = Centro de Convenciones de Viena
En ese local, todos los mandatarios participantes en la Cumbre posaron ante centenares de cámaras para la foto oficial del evento, pero los “sabuesos” estábamos a la salida esperando a Chávez.
El hombre salió y a pesar del alboroto, las carreras y la protesta de los escoltas, venezolanos y austríacos, se detuvo, brindó declaraciones por unos minutos, volvió a caminar, nuevamente se detuvo y habló, tronó muchas veces.
Además de brindar su apoyo a Morales, Chávez dijo, entre muchas cosas, que los pueblos latinoamericanos se están levantando. “Esta voz en realidad no es mía, dijo Gaitán un día, yo ya no soy yo, yo hablo en nombre de un pueblo, yo hablo en nombre de millones y cada día sabemos que tenemos más razón y hablamos entonces con más firmeza”.
Asimismo, a preguntas de colegas centroamericanos, el presidente venezolano declaró que su país brindará apoyo con el petróleo a los pueblos del istmo, sin mencionar mayores detalles.
Chávez decidió volver a caminar, pero más adelante se detuvo nuevamente, volvió a dar declaraciones y siguió su rumbo mientras era perseguido por decenas de cámaras. Este hombre, la muchacha que se desnudó y Evo Morales se robaron el show en la Cumbre de Viena.