Internacionales

A la “conquista” de España

Cinco siglos después de Colón, miles de latinoamericanos hacen el viaje de vuelta, pero en busca de una mejor vida.

Cinco siglos después de la muerte de Cristóbal Colón, cientos de miles de latinoamericanos, atraídos por el sueño dorado de una mejor vida, hacen un viaje inverso al del descubridor de América, intentando la "reconquista" de España.
La excursión en masa hacia el Viejo Continente comenzó a finales de la década de 1990. La falta de oportunidades llevó a ecuatorianos, colombianos y peruanos -especialmente- a emprender la conquista del territorio de donde cinco siglos atrás había salido Colón en busca de una nueva ruta hacia las Indias.
"Los ecuatorianos hemos ido hacia la reconquista de España, pero sin violencia", afirma Juan Carlos Manzanillo, representante de la Asociación Rumiñahui, una ONG hispano-ecuatoriana creada hace ocho años para impulsar la regularización de inmigrantes.
El país ibérico se convirtió en el principal puerto de llegada de lo que primero fueron cientos y luego miles de personas, en su mayoría obreros o mujeres sin estudios, de entre 25 y 46 años, que a costa del desprendimiento de sus familias abrieron la ruta para un fenómeno migratorio de masas sin precedentes.
Según la Dirección Nacional de Migración (DNM), alrededor de 1,2 millones de ecuatorianos han emigrado legal e ilegalmente en los últimos ocho años, es decir, un 10% de la población censada en 2001 (12.156.000).
Pero Manzanillo estima que la cifra puede llegar a unos tres millones de emigrantes, que en su mayoría viajaron a Estados Unidos, aunque con el tiempo España, Italia, Francia, Alemania e Inglaterra han pasado a ser un destino menos hostil y atractivo para quienes buscan fortuna.
Hasta febrero unos 475.698 ecuatorianos vivían con o sin papeles en la nación europea, de acuerdo con la DNM. Actualmente conforman la colonia más numerosa de latinoamericanos, seguidos de lejos por colombianos (266.562), argentinos (184.277) y peruanos (85.000), según el Instituto Nacional de Estadística (INE) de Madrid.
En los últimos 15 años, España quintuplicó su población inmigrante hasta alcanzar los cerca de cinco millones de extranjeros, convirtiéndose en el décimo país del mundo con la mayor tasa de migración, indicó por su parte la Comisión de Población y Desarrollo de las Naciones Unidas.
A expensas de “coyotes”
"Me fui a España cuando tenía 29 años -hoy tengo 32- y para hacerlo tuve que dejar a mi hija de cuatro años y vender todas mis cosas, incluido el televisor, para pagar un pasaje que me costó 1.000 dólares", comentó Janeth Poveda, una guayaquileña que espera una nueva oportunidad para regresar a Madrid.
Como ella, la mayoría de emigrantes carecen de dinero para emprender el viaje y subsistir los primeros días mientras ubican un trabajo, situación que ha sido aprovechada por unas mafias, conocidos como coyoteros, que les facilitan los recursos a cambio de altos intereses.
La relatora especial de la ONU, Gabriela Rodríguez Pizarro, advirtió en un reciente informe que el tráfico de emigrantes funciona "como una cadena que incluye a prestamistas, transportistas, falsificadores de documentos y pasantes para el cruce de fronteras".
En el caso de Ecuador, el fenómeno migratorio se agudizó a partir de 1999 a causa de la quiebra del sistema financiero, desatándose la peor ola de desempleo en décadas.
Estos primeros emigrantes eran en su mayoría "desempleados, personas sin crédito financiero o agricultores en bancarrota", explicó a la AFP Gustavo Larrea, director de la Asociación Latinoamericana para los Derechos Humanos (ALDHU), con sede en Quito.
Pero "ahora estamos en un segundo momento en el que los que viajan son los familiares de los que migraron primero, como también los médicos, ingenieros o arquitectos", sostuvo Larrea y agregó que, de seguir la tendencia, Ecuador podría perder su mejor recurso humano en la siguiente década.