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Oscar Arias jura como presidente de Costa Rica

* Con masivas protestas como telón de fondo, defendió ratificación del TLC con EU, que es rechazado por amplios sectores de la población

Con masivas protestas, el Premio Nobel de la Paz, Oscar Arias, juró como presidente de Costa Rica la tarde de este lunes advirtiendo que el país se encuentra "en un momento límite" y que es necesario tomar decisiones, porque Costa Rica no puede "seguir vagando sin norte".
Las manifestaciones de protesta, inéditas en los actos de toma de posesión de un nuevo mandatario en Costa Rica, fueron bloqueadas por vallas de la Policía al aproximarse al Estadio Nacional, donde se realizaban los actos oficiales con la presencia de nueve presidentes y decenas de personalidades extranjeras, entre ellas la esposa del presidente estadounidense.
Arias fue juramentado en un acto en una ceremonia en la que participaron varios miles de ciudadanos y estudiantes, así como la presencia de presidentes y delegaciones de casi 100 países. Arias ganó la Presidencia en unas ajustadas elecciones el pasado 5 de febrero, y a partir de hoy sustituye al saliente Abel Pacheco.
Tras la juramentación, Arias pronunció un discurso en el que enfatizó en la necesidad de tomar decisiones y realizar los cambios necesarios para lograr un crecimiento económico con distribución que permita comenzar a erradicar la situación de pobreza en que vive el 20% de la población.
Sin mencionarlo por su nombre, Arias defendió la ratificación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, que es rechazado por amplios sectores de la población, porque dijo que ello traerá inversión extranjera y fuentes de empleo.
El presidente costarricense dijo que pretender el aislamiento del mundo globalizado "es una causa reaccionaria y significa traicionar a la juventud".
"Durante años hemos venido posponiendo, por temor y por comodidad, la solución a nuestros más acuciantes problemas. Hemos preferido creer, contra toda evidencia, que la negativa de decidir no acarrea costo alguno y que los indiscutibles costos que como sociedad hemos alcanzado prefiguran nuestro éxito a perpetuidad".
En ese sentido, Arias dijo: "Hemos llegado a un momento límite. No podemos seguir vagando sin norte, discutiendo interminablemente entre nosotros, persiguiendo el espejismo de la unanimidad, como si el tiempo no existiera".
Arias, quien ya gobernó Costa Rica entre 1986 y 1990, época en la que obtuvo el Premio Nobel por su contribución a una salida pacífica a las guerras civiles y conflictos ideológicos que abatían la región, dijo que su gobierno incrementará el presupuesto de educación del 6% al 8% del PIB.
También anunció reformas en los sectores de telecomunicaciones, actualmente monopolio del Estado, así como en energía e infraestructura "para hacerlos competitivos".
También dijo que lanzará una iniciativa para que el mundo desarrollado perdone deudas y otorgue recursos financieros a los países más pobres, a cambio de que reduzcan su gasto militar y aumenten la inversión en educación y salud.
"Convocamos al mundo y en especial a los países industrializados para que entre todos demos vida a lo que he llamado el Consenso de Costa Rica", que consiste en "perdonar deudas y apoyar con recursos financieros a los países en vías de desarrollo que inviertan cada vez más en salud, en educación y vivienda para sus pueblos y cada vez menos en armas y soldados", expresó el mandatario en su primer discurso tras ser juramentado presidente.
"Es hora de que la comunidad financiera premie no sólo a quienes gastan con orden, como hasta ahora, sino a quien gasta con ética", agregó. En los actos participaron los presidentes Álvaro Uribe (Colombia), Vicente Fox (México), Alfredo Palacio (Ecuador), Enrique Bolaños (Nicaragua), Martín Torrijos (Panamá), Óscar Berger (Guatemala), Manuel Zelaya (Honduras) y Antonio Saca (El Salvador).