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Disminuir pobreza y buscar desarrollo


SAN JOSÉ/ ACAN-EFE
El Premio Nobel de la Paz 1987, Oscar Arias, asumirá mañana lunes la presidencia de Costa Rica con los retos de reducir la pobreza y potenciar el desarrollo del país.
El presidente electo ha sido enfático en que el norte de sus acciones serán sus promesas de campaña, especialmente la lucha contra la pobreza y la corrupción, así como un aumento en la inversión en educación y avanzar en los acuerdos de libre comercio.
Aunque cada sector tiene su opinión sobre la prioridad que debería tener el mandatario, para los amantes de las cifras, el primer reto de Arias es impulsar un crecimiento económico sostenido superior al 4.1 por ciento con que cerró el 2005, que permita al país avanzar en la senda del desarrollo.
Reforma fiscal
El presidente del Banco Central, Francisco de Paula Gutiérrez, al cual Arias mantendrá en el puesto, dijo recientemente que la tarea más urgente del país es aprobar un plan de reforma fiscal que “vendría a dar garantías para poder mantener la estabilidad financiera”.
Por su parte, los grupos sociales y sindicatos ya enviaron a Arias una carta donde le plantearon que su “primer gran desafío” es mejorar los salarios del sector público, pues los incrementos de los últimos años no compensan el crecimiento de la inflación.
Para los empresarios, el primer paso debe ser la aprobación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos y la aplicación de una agenda de competitividad.
Este punto será uno de los más polémicos de la gestión de Arias, pues el grueso de los sectores sociales rechaza el tratado, que se discute actualmente en el Congreso, y han anunciado una fuerte confrontación en las calles para detenerlo.
Costa Rica es el único país de Centroamérica que no ha ratificado el TLC y fue una de las tareas que dejó inconclusas el saliente gobierno de Abel Pacheco, quien para diversos sectores cedió ante las presiones de los sindicatos y opositores al acuerdo.
Pero hay dos cuestiones en las que todos los sectores coinciden: la elevada inflación y el aumento en el índice de pobreza, que tras estar por años estancada en un 20 por ciento, en el 2005 subió al 21.2 por ciento.
El alto costo de la vida es la prioridad principal para los ciudadanos, quienes según una reciente encuesta de la estatal Universidad Nacional esperan que el nuevo gobierno detenga la oleada de aumentos de los últimos años, que dispararon la inflación a un 14.07 por ciento en el 2005, la segunda más alta de Latinoamérica, sólo superada por Venezuela.
La encuesta reveló que para el 82 por ciento de los costarricenses, la nueva administración de Arias representa una “oportunidad para que el país salga adelante”.
Según el sondeo, los costarricenses consideran que lo primero que debe solucionar al asumir el poder es el mal estado de las carreteras, la calidad de la educación y la falta de trabajo, pues el país tiene un desempleo abierto del 6.6 por ciento.
El analista Carlos Sojo, director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, explicó a ACAN-EFE que los problemas de Costa Rica y “su importancia varían dependiendo de quién los haga notar. El dilema es saber priorizar, pues todo urge y todo es igual de importante”.
Sojo coincidió en que el tema de salarios debe ser de atención inmediata y que Arias debería impulsar una política comprensiva en este campo para favorecer el clima social de cara a otros puntos de su agenda, como el TLC.
Arias, de 65 años y militante del Partido Liberación Nacional (socialdemócrata), gobernó Costa Rica entre 1986 y 1990 y ganó las elecciones por segunda vez el pasado febrero por una ajustada ventaja de 1.2 por ciento, unos 18,000 votos, sobre el economista Otón Solís, del Partido Acción Ciudadana (PAC).