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España con cautela en Bolivia


LA PAZ /AFP -El presidente Evo Morales encontró este viernes una amplia disposición, aunque también cautela, de una misión económica española con la que abordó el tema de la nacionalización de los hidrocarburos, un día después de recibir el apoyo de Brasil y Argentina, principales consumidores del gas boliviano.
El secretario de Estado de Asuntos Exteriores del gobierno español, Bernardino León, que encabezó la delegación hispana, dio al cabo de la reunión con el mandatario un mensaje optimista al asegurar que entre los gobiernos de España y Bolivia "hay buena sintonía".
"Ha sido una reunión franca, cordial y positiva, donde se han abordado a fondo todos los temas que afectan a la relación bilateral", dijo.
León anunció que tanto su gobierno como Repsol iniciarán una negociación "sobre la base de las decisiones que se han tomado en los últimos días".
El estado de ánimo del primer acercamiento fue graficado por León: "Hay una buena sintonía entre el Gobierno de Bolivia y el Gobierno de España, y ése es también un elemento que nos hace a todos tener esperanzas respecto a ese proceso y negociación que hoy se inicia".
En la negociación se trata ahora de ver "la letra pequeña" de las decisiones que se han tomado, por lo que, según León, "es muy pronto para poder decir si las empresas van o no a quedarse" en Bolivia.
"Esperemos que al cabo de los seis meses se hayan encontrado las fórmulas que ambas partes desean para que de verdad sus intereses se vean representados en los acuerdos a los que se lleguen y que las empresas puedan quedarse", sentenció.
Repsol, a través de su filial Andina, controla en Bolivia el 25.7% de la producción de gas, lo que representa el 18% de sus reservas. Bolivia es la segunda reserva gasífera de Sudamérica con 1.08 billones de m3.
El vicepresidente Álvaro García Linera declaró al final de la reunión que Bolivia ratificó como "irreversible" la nacionalización de los hidrocarburos, aunque ofreció un "escenario estable" a los capitales extranjeros.
"La inversión extranjera tendrá su ganancia razonable, pero ya no serán las ganancias gigantescas que dejaban a Bolivia sin recursos. A este país tan pobre...", subrayó.
"Hemos tomado una decisión soberana e irreversible porque necesitamos garantizar el control del salario del pueblo boliviano en las próximas décadas, y requerimos que el Estado esté presente en la participación y el control de esta actividad económica fundamental", explicó.
Del impacto inicial por la medida, los gobiernos y empresas concernidos pasaron a adoptar actitudes más cautelosas.
El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva señaló, por ejemplo, que "Bolivia precisa de ayuda y no de arrogancia". "No tengo duda de que Bolivia cumplirá sus contratos (de abastecimiento de gas natural) con Brasil", señaló.
Advirtió, no obstante, que "nosotros necesitamos de respeto, y ya le dije al presidente Morales que no precisaba cercar a (la estatal) Petrobrás con el Ejército, porque nosotros tenemos dirección y residencia fijos".
El jueves Morales y Lula se reunieron en Puerto Iguazú con sus homólogos Néstor Kirchner (Argentina) y Hugo Chávez (Brasil).
En esa cumbre, Bolivia, Brasil y Argentina acordaron que habrá negociaciones bilaterales para definir los nuevos precios para el gas boliviano. A cambio, Bolivia garantizó el abastecimiento a ambos países.
Tras ese encuentro, Morales se mostró optimista por la "clara disposición (brasileña) de mejorar el precio".
Este viernes, en una respuesta implícita, el canciller brasileño, Celso Amorim, afirmó que hay límites para el precio que Bolivia ponga al gas que vende a Brasil.
"Vamos a defender el interés de Petrobrás, del consumidor brasileño y del abastecimiento de Brasil", aseguró Amorim.
Amorim dijo que cualquier solución para los precios del gas tendrá que contemplar dos aspectos: "La ayuda al desarrollo de Bolivia y el interés de los consumidores". Y aún más, esos precios tienen un límite, que es "la viabilidad del negocio".
La estatal petrolera Petrobras canaliza un promedio de 30 millones de m3 por día, el 75% de las exportaciones de gas enviadas desde Bolivia a Brasil, y ocupa el 46% de las reservas del país, según datos de la empresa.