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Consejo de Seguridad trabaja de lleno en resolución


NUEVA YORK /AFP -Los miembros del Consejo de Seguridad de ONU analizaron este jueves un proyecto de resolución que conmina formalmente a Irán a suspender su programa de enriquecimiento de uranio, aunque Francia y los casos más obvios de China y Rusia ya excluyen el recurso a un ataque militar.
El texto fue examinado en dos reuniones a puertas cerradas, una de los expertos técnicos del Consejo --integrado por 15 países-- y otra de los embajadores de los cinco miembros permanentes (China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Rusia).
"Tuvimos una discusión muy franca, y comprendemos mejor nuestras posiciones", aseguró el embajador francés, Jean Marc de la Sabliere, al término de la reunión de los cinco grandes, que duró cerca de una hora. "Las cosas pueden avanzar rápidamente", estimó.
Otra reunión está prevista para el viernes, añadió el diplomático. Paralelamente, Irán dio nuevas pruebas de su determinación de seguir con su programa nuclear, reiterando que tiene fines civiles y anunciando que es capaz de "producir en masa" centrifugadoras utilizadas para el enriquecimiento de uranio, precursoras de un arma nuclear.
Para ser adoptado, el proyecto de resolución, que hace referencia al capítulo siete de la carta de ONU --que a su vez permite sanciones económicas y un ataque militar--, debe recibir al menos 9 de los 15 votos y que ninguno de los cinco miembros permanentes lo vete.
Por su parte, Washington no espera que la votación se produzca antes del martes. "No espero un voto antes de la cena" de los cancilleres de los cinco miembros permanentes más Alemania, prevista para el lunes en Nueva York, dijo un funcionario del departamento de Estado que pidió el anonimato.
"El Consejo de Seguridad decidió que Irán debe suspender toda actividad de enriquecimiento, incluyendo la investigación y el desarrollo", dice el texto del borrador, que también exige suspender la construcción de un reactor de agua pesada.
También pide que los estados estén "vigilantes" para impedir la transferencia a Irán de tecnología que pueda ser usada en el marco de los programas nucleares y militares.
El proyecto, para el cual hubo consultas con Alemania y Estados Unidos, incluye fijar un plazo a Irán para adecuarse a él. Pero De la Sabliere indicó que Irán debería hacerlo "a más tardar a comienzos de junio".
El embajador de Ghana en la ONU, Nana Effah-Apenteng, afirmó que el proyecto va "más lejos" de lo que se esperaba, refiriéndose a las amenazas de "medidas suplementarias" a tomar en una segunda instancia para obligar a Irán a obedecer.
China y Rusia ya indicaron que no son partidarios de la referencia al capítulo siete, porque ya fue usado por Estados Unidos para justificar su invasión a Irak sin que la ONU lo autorizara. Ambos países, que tienen nexos comerciales estrechos con Irán, se oponen a sanciones y a cualquier opción militar.
En París, el primer ministro Dominique de Villepin opinó este jueves que un ataque "sin duda no es la solución".
"Ya hemos pasado por situaciones parecidas a ésta, y sabemos que no sólo no soluciona nada, sino que tal vez hasta aumenta aún más los riesgos, ya lo vimos de forma muy clara con Irak", declaró de Villepin.
Por su parte, la Casa Blanca descartó la idea sugerida por Alemania de un diálogo directo entre Estados Unidos e Irán para solucionar el problema.