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Bolivia asegura suministro de gas

* “Esto resuelve cualquier susceptibilidad y preocupación”, dijo el presidente Evo Morales a sus homólogos de Sudamérica

ARGENTINA /AFP -Bolivia le aseguró el jueves a Argentina y a Brasil el abastecimiento de gas natural y discusiones bilaterales en una reunión cumbre junto a Venezuela convocada de urgencia para atenuar el impacto de la nacionalización de los hidrocarburos bolivianos.
Esto "resuelve cualquier susceptibilidad y preocupación" entre los gobiernos, dijo el presidente de Bolivia, Evo Morales, tras cinco horas de reuniones con sus pares de Argentina, Néstor Kirchner; Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva; y Venezuela, Hugo Chávez.
"Los presidentes coincidieron en la necesidad de preservar y garantizar el abastecimiento de gas", dice la nota, que subraya que se incrementarán "los diálogos bilaterales para resolver las cuestiones pendientes".
"La discusión de los precios del gas debe darse en un marco racional y equitativo", añade el documento.
Brasil, que produce apenas la mitad del gas que consume en proporción cada vez mayor, importa de Bolivia hasta 30 millones de m3 diarios de gas, mientras Argentina importa unos cuatro millones.
Kirchner, Lula y Chávez coincidieron ante la prensa en que la decisión boliviana fue "soberana", y manifestaron su empeño en ayudar a su vecino más pobre y con permanentes problemas de gobernabilidad.
"Morales no está cumpliendo más que con el mandato del pueblo boliviano", apuntó Chávez, que recordó la permanente agitación política de Bolivia que, sostuvo, es hija de las promesas incumplidas de defender la riqueza nacional.
"En los siete años que llevo de presidente, ya vi seis presidentes en Bolivia", acotó Chávez.
Puede haber "diferencias" sobre "la forma" en que Morales procesó su decisión. "Pero en el fondo todos estamos de acuerdo" con la nacionalización, dijo.
La reunión fue convocada de urgencia luego de que Morales anunciara el lunes la nacionalización de la producción de hidrocarburos. La medida, que fue acompañada por la vigilancia militar de las plantas de producción, puso especialmente en alerta a Brasil, altamente dependiente del gas boliviano.
El decreto asigna al Estado boliviano la propiedad, posesión y control de todos los recursos hidrocarburíferos. Al mismo tiempo dispuso que 82% de lo producido por las empresas extranjeras quedará en manos del Estado y les dio seis meses para acordar la forma en que continuarán funcionando, so pena de ser expropiadas.
El futuro de Petrobras en Bolivia, donde la estatal brasileña tiene inversiones por 1,500 millones de dólares, así como los nuevos valores del gas, deberán ser discutidos bilateralmente, dijo Lula tras la cumbre.
"Garantizamos en esta reunión el abastecimiento, y que los precios serán discutidos entre las partes", insistió Lula, un día después de que Petrobras anunciara que no admitiría aumentos fuera de los mecanismos previstos en los contratos suscritos con Bolivia.
"Los nuevos precios (del gas) serán discutidos en la forma más democrática posible. Reconocemos la situación difícil de Bolivia y del presidente Evo Morales. Reconocemos la soberanía de Bolivia sobre sus recursos", dijo Lula.
"Brasil no quiere hegemonías, quiere asociaciones", dijo, y --al igual que Morales-- rehusó comentar las críticas de funcionarios bolivianos contra Brasil, país al que acusaron de "chantajear" y "saquear".
Lula rehusó comentar si Petrobras revisará su decisión de descartar nuevas inversiones en Bolivia. "Petrobras es una empresa independiente que invertirá donde tenga posibilidades y donde le convenga", afirmó, sin más detalles.
Los presidentes señalaron en su declaración que están empeñados en llevar adelante un gasoducto gigante que servirá a toda Sudamérica, proyecto lanzado la semana pasada por los presidentes de Argentina, Bolivia y Venezuela.
Chávez, cuyo país concentra junto a Bolivia las mayores reservas de gas de la región, dijo que Morales aceptó sumarse al emprendimiento, cuyo costo estimado es de 23,000 millones de dólares.