Internacionales

El mundo entero marcha por sus derechos laborales


Desde el montañoso Nepal hasta el corazón de Estados Unidos, pasando por Rusia, España y América Latina, decenas de miles de personas salieron este lunes a las calles de todo el mundo para celebrar el Día Internacional del Trabajo.
Las manifestaciones comenzaron durante el fin de semana en Japón y concluyeron el lunes en Estados Unidos, con una gran jornada de acción de los inmigrantes latinos, denominada "Un Día sin Inmigrantes", en la que exigieron la legalización de 12 millones de indocumentados.
En América Latina hubo masivas manifestaciones en Cuba --dos millones de personas según cifras oficiales--, Venezuela y Brasil, y se registraron disturbios durante una marcha en Santiago de Chile, donde fueron detenidos 30 activistas que causaron destrozos en las inmediaciones del palacio de gobierno.
En el resto del mundo, el 1 de Mayo estuvo marcado por los tradicionales desfiles, que, en algunos casos, desafiaron las prohibiciones de las autoridades.
En Rusia, decenas de miles de personas respondieron a la convocatoria de los sindicatos progubernamentales en diferentes ciudades, mientras los nostálgicos de la extinta Unión Soviética sacaban a la calle sus banderas rojas y retratos de Stalin.
Unos 25,000 sindicalistas marcharon por un Estado social en Moscú, donde varios millares de comunistas se reunieron ante el monumento de Lenin en la plaza de Octubre al grito de "¡Fuera Putin!"
En Alemania, más de medio millón de personas, según los sindicatos, participaron en manifestaciones convocadas como demostración de fuerza antes de las importantes reformas previstas por el gobierno de la canciller, Angela Merkel, para fomentar el crecimiento económico.
A su vez, en España, miles de personas se manifestaron en varias ciudades bajo el lema "Por la paz, el empleo estable en la igualdad", para expresar su apoyo al proceso de paz en el País Vasco y reivindicar empleos estables.
La convocatoria de los sindicatos de Francia dio lugar a 110 manifestaciones en todo el país contra el trabajo precario tras la victoria lograda el mes pasado por el movimiento contra el “contrato joven” del gobierno de Dominique de Villepin.
En Italia, varios ministros del gobierno saliente de Silvio Berlusconi fueron abucheados en los desfiles donde aparecieron.
En Polonia, varios centenares de manifestantes desfilaron en Varsovia para denunciar el desempleo y la "arrogancia" de la derecha en el poder, mientras que en Grecia, la jornada estuvo marcada sobre todo por huelgas de marineros así como de empleados de autobús y de metro.
Fuera de Europa y América, Irak no autorizó la celebración de ninguna manifestación pública por temor a que se produjeran atentados.
El temor a la violencia de los rebeldes tamiles también provocó la anulación de las marchas previstas en Sri Lanka tras un mortífero atentado registrado la semana pasada en Colombo.
En Irán, varios miles de personas protestaron en las calles de Teherán por los sueldos atrasados y la precariedad.
Las celebraciones del Día del Trabajo se habían iniciado en Asia. En Nepal, los manifestantes inundaron nuevamente las calles de Katmandú después de casi tres semanas de protestas en favor de la democracia, esta vez para pedir la abolición de leyes sociales impuestas por el impopular rey Gyanendra.
En Camboya, cientos de trabajadores desafiaron la prohibición de manifestar desfilando por el centro de Phnom Penh. En Tailandia, miles de trabajadores marcharon hasta la sede del gobierno en Bangkok exigiendo un aumento del 25% del salario mínimo.
En Indonesia, varias decenas de miles de personas se reunieron en las principales ciudades y en la capital, Yakarta. Por último, en Filipinas, varios miles de personas exigieron en Manila la dimisión de la presidenta, Gloria Arroyo.