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Muestran nuevo video de periodista secuestrada

* Nueva ola de ataques deja ocho muertos y cincuenta heridos en Irak

La televisión qatarí Al Yazira ha difundido el lunes por la noche un vídeo de la periodista norteamericana Jill Carroll, secuestrada por un grupo armado iraquí, en el que hace un llamado a la puesta en libertad de las reclusas iraquíes, según la presentadora del canal.
“La periodista insta a su familia, a sus colegas y a los estadounidenses en todo el mundo a pedir a las autoridades militares norteamericanas y al ministerio del Interior iraquí que pongan en libertad a todas las presas iraquíes, y afirma que esto podría contribuir a su liberación”, dijo la presentadora.
No se entendían muy bien las palabras de la periodista, que aparecía con la cara tapada por un velo, pero se podía percibir su emoción y se la oía llorar. El nombre del grupo armado que la secuestró a principios de enero, las Brigadas de la Venganza, aparece en letras rojas en una esquina de la imagen.
Según la presentadora de Al Yazira, “el vídeo está fechado el 28 de enero”. Se trata de las primeras informaciones de Carroll desde que el 17 de enero sus secuestradores amenazasen con matarla en un plazo de 72 horas si no eran puestas en libertad las presas iraquíes.
El Ejército de EU anunció el pasado jueves que había liberado a 419 prisioneros iraquíes, entre ellos a cinco mujeres. El Ministerio de Justicia iraquí afirmó que las liberaciones de presos no tenían relación con la exigencia de los captores, y, al igual que el Ejército estadounidense, insistió en que su puesta en libertad fue decidida por una comisión compuesta por representantes de la fuerza multinacional y de las carteras iraquíes de Justicia, Interior y Derechos Humanos.
El padre de Jill Carroll hizo un llamado el 23 de enero en el que pedía a los secuestradores que le dijesen lo que podía hacer para entablar “un diálogo” con ellos.
En el capítulo de la violencia casi cotidiana, ocho personas --entre ellas un soldado británico-- murieron y otras cincuenta fueron heridas el lunes durante una ola de ataques o atentados que golpearon el país de norte a sur.
El soldado británico murió al ser alcanzado por disparos en la provincia de Misan (sureste), señaló el Ministerio de Defensa en Londres. Con él ya son 99 los militares de Gran Bretaña que perdieron la vida en el país desde el comienzo de la invasión en marzo de 2003.
Por otro lado, se estableció un dispositivo especial de seguridad en la ciudad santa de Kerbala (a 110 km al sur de Bagdad) por temor a atentados durante las ceremonias que marcan el duelo chiíta del Achura, que comienzan el miércoles y terminarán ocho días después.
Los servicios de seguridad se encuentran en estado de alerta máxima por miedo a que las festividades, que atraen a decenas de miles de fieles, se conviertan en un baño de sangre.
En 2004, las mismas ceremonias quedaron ensombrecidas por los atentados cometidos contra dos hitos de peregrinación del Islam chiíta en Kerbala y Bagdad, en los que murieron 170 personas.