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Crece guerra mediática de EU contra Cuba


LA HABANA /AFP
Cuba y Estados Unidos desataron esta semana una nueva escalada de su guerra ideológica: Washington mantiene una pantalla lumínica en su sede en La Habana para transmitir noticias y mensajes políticos, y el Gobierno cubano construye a toda prisa una obra "sorpresa" frente al edificio.
Durante las 24 horas y apoyados de equipos de construcción cubiertos con banderas de Cuba, brigadas de obreros trabajan aceleradamente en una enigmática obra en la Tribuna Antimperialista, ante la delegación diplomática, despertando todo tipo de especulaciones.
"No tengo la menor idea de qué se trata. Voy a empezar a hacer apuestas sobre lo que podría ser. Parece ser bastante grande, con grandes equipos de construcción", dijo el jueves a la prensa internacional el jefe de la Misión de Intereses de Estados Unidos en La Habana (SINA), Michael Parmly.
El rumor popular habla de un monumento, una plaza de banderas, una piscina y hasta una huerta. El presidente de Cuba, Fidel Castro, afirma que "es una sorpresa" y asegura que no sabe de qué se trata. La construcción comenzó el martes luego de que 1,4 millones de personas --según cálculo oficial-- se manifestaron en contra de la pantalla lumínica.
"Sabemos lo que hacemos. Vamos a seguir intentando comunicarnos con el pueblo cubano, sean las condiciones que sean", afirmó el funcionario estadounidense, que evitó referirse a una posible ruptura de las relaciones diplomáticas con Cuba como consecuencia de la iniciativa.
Parmly emitió esas declaraciones luego de que Castro supervisó las obras la noche del miércoles y, en improvisada rueda de prensa y con la pantalla de fondo transmitiendo noticias en luminosas letras rojas, acusó a la SINA de ser un "puesto de mando" de la "contrarrevolución" en la isla.
"Al decidir este disparate (el panel), esta basura ante los ojos atónitos del mundo, no pueden tener otro propósito que una provocación para destruir" las precarias relaciones diplomáticas que existen desde 1977 entre Washington y La Habana, dijo el mandatario cubano.
Castro, que hasta entonces se había referido a Parmly como un funcionario de actitud "respetuosa", lo calificó de "bandidito" el 22 de diciembre en una sesión del Parlamento. "Y tengo otros calificativos más", manifestó el líder de la Revolución Cubana, que se refirió a los funcionarios de la SINA como "cucarachas". "Con perdón de las cucarachas", añadió.