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Profundidad “suavizó” efectos del sismo en Indonesia

Indonesia es una de las zonas más propicias a los terremotos por su localización en los alrededores de la región de gran actividad tectónica y volcánica.

La gran profundidad a la que se produjo el terremoto de 7.7 grados que afectó hoy Indonesia, más de 340 kilómetros desde la superficie, hizo imposible la formación de un maremoto, informó el Instituto Geológico de Estados Unidos.

El terremoto no dejó víctimas o daños materiales, y de hecho no ha provocado una alerta de maremoto, debido a la profundidad a la que se originó.

El temblor se registró a las 10.58 de la mañana, hora de Nicaragua, en la región del Mar de Banda, a unos 195 kilómetros al sur de la ciudad de Ambon. Indonesia es una de las zonas más propicias a los terremotos por su localización en los alrededores de la región de gran actividad tectónica y volcánica, conocida como el "anillo de fuego".

La intensidad del seísmo en la superficie ha sido sin embargo, mucho más suave de lo que suele ser habitual en este tipo de fenómenos. De hecho, los sismos más frecuentes suelen ser de tipo tectónico, y su hipocentro (el lugar desde donde se transmiten las ondas) es habitual que se sitúe a menos de 30 kilómetros de profundidad.

La gran distancia entre el lugar donde se ha producido el movimiento y la superficie, por debajo de la corteza terrestre permite clasificarlo en la categoría de batisismos.

Precisamente ayer, un terremoto a una profundidad mucho menor (51,7 km) agitó la tierra bajo el sur de la isla de Sumatra, a sólo 465 km de la capital del enorme archipiélago, y con una magnitud de 5.3. En este caso, la profundidad del suceso también impidió que el temblor alcanzase con fuerza la superficie terrestre.