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EU indiferente ante suerte de Jill Carroll

* Líder sunita pide clemencia a secuestradores, pero el Pentágono dice que liberación de mujeres detenidas en Irak “no es inminente”

El importante dirigente sunita Adnane Al-Dulaimi hizo un llamado público ayer en referencia al secuestro de la periodista estadounidense Jill Carroll, de 28 años de edad y rehén de unas hasta ahora desconocidas “Brigadas de la venganza” desde el siete de enero, en Irak. “Pido a los secuestradores que la liberen sin condiciones, y yo me ocuparé de la puesta en libertad de las (presas) iraquíes”, afirmó Al-Dulaimi en un llamamiento realizado horas antes de que termine el plazo de 72 horas dado por los captores para que sean liberadas todas las mujeres presas en Irak a cambio de la vida de la joven.
El Partido Islámico iraquí, la principal formación sunita del país asociada a la lista de Dulaimi, hizo el jueves otro llamamiento para que Carroll sea liberada “lo antes posible”.
El Pentágono, por su parte, anunció también que la liberación de las prisioneras iraquíes detenidas por el ejército estadounidense no es inminente, pese a la amenaza de muerte que pesaba sobre la periodista. Un portavoz del Pentágono reiteró el viernes que no se espera una inminente liberación de mujeres detenidas en Irak.
“No tengo información que pudiera hacerme creer que habrá una inminente liberación”, afirmó Bryan Whitman, un portavoz del Pentágono. Whitman agregó que no tiene conocimiento sobre si Estados Unidos está considerando la liberación de alguna mujer detenida en las instalaciones militares que mantiene en Irak.
Las fuerzas norteamericanas habían dicho que tenían a ocho mujeres iraquíes, y el ministro de Justicia de ese país anunció, al iniciar la semana, que seis de ellas podrían ser liberadas después de que un panel revisor examinara sus casos.
Los secuestradores de la periodista Jill Carroll amenazaron con matarla a menos de que Estados Unidos libere, antes de la media noche del viernes, a todas las mujeres detenidas en Irak.
El pasado siete de enero, un hombre armado secuestró a Carroll, de 28 años, tras matar a su traductor cuando ella abandonaba la oficina del prominente político sunita, Adnan Dulaimi. El viernes, Dulaimi apeló a los secuestradores para que liberen sin condiciones a la periodista.
Preguntado sobre lo que los militares estaban haciendo para una liberación segura de la reportera, quien colaboraba con el diario Christian Science Monitor, Whitman apuntó que “hay personas cuyo trabajo en este asunto está compartimentado. No quiero decir nada más”, concluyó.
La ola de violencia persistió este viernes con la muerte de dos civiles iraquíes al estallar un artefacto artesanal al paso de una patrulla estadounidense en Bagdad, informó la Policía.
Otras cinco personas --incluido un coronel de la Policía iraquí-- fueron secuestradas durante la noche, a la salida de un restaurante del centro de la capital iraquí, por una treintena de hombres con uniformes no identificados.