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Humala encabeza encuestas en Perú

* Sondeo de opinión publicado ayer lo ubica con veintiocho por ciento de preferencias * Le sigue Lourdes Flores, con veinticinco por ciento y los ex presidentes Alan García, con quince, y Valentín Paniagua con diez * Dice que no piensa “colgar ni fusilar” a empresarios, sino revisar los contratos con transnacionales

El comandante retirado del Ejército de Perú, Ollanta Humala, asciende como la espuma en las encuestas para ser el próximo presidente peruano en las elecciones del 9 de abril con un discurso nacionalista y “antisistema”.
Humala, nacido en Lima hace 43 años, ha protagonizado una espectacular escalada en las preferencias electorales, que lo ha llevado en dos meses del cinco al 28 por ciento de intención de voto en las encuestas, en detrimento de la conservadora Lourdes Flores.
Su discurso nacionalista, calificado de “anticuado”, xenófobo y hasta fascista por sus rivales políticos, ha echado raíces en un gran sector de sus compatriotas que rechazan a la desprestigiada clase política tradicional.
Ollanta Humala proviene de una familia liderada por Isaac Humala, su padre y el creador del llamado “Etnocacerismo”, una ideología que toma su nombre del mariscal y presidente peruano Andrés A. Cáceres, héroe de la guerra con Chile (1879-1883).
Esta ideología alienta políticas nacionalistas, de reivindicación de la “raza cobriza” y abierta xenofobia contra Chile, Estados Unidos e Israel. El comandante retirado ha mostrado, sin embargo, un perfil “moderado”, que ha llevado a su padre y sus hermanos Antauro y Ulises, que también se postula a la presidencia peruana, a afirmar que se ha aliado con los políticos “tradicionales”.
Ollanta Humala ha formado una alianza con el partido Unión Por el Perú para presentar su candidatura presidencial y mantiene un acercamiento con políticos de diversas tendencias y representantes de sectores sociales, como los cultivadores de hoja de coca.
El candidato ha admitido que aún no tiene un plan de gobierno, pero ha adelantado su intención de revisar los contratos con las trasnacionales extranjeras beneficiadas en el proceso privatizador que puso en marcha el ex presidente Alberto Fujimori (1990-2000).
Aclaró, sin embargo, que no piensa “colgar, ni fusilar a los empresarios” y dijo que su eventual gobierno no expropiará empresas extranjeras, sino que revisará los contratos, especialmente aquellos vinculados al petróleo, gas, puertos y aeropuertos.
A pesar de ese deslinde con medidas radicales, muchos recuerdan que el candidato fue inspirador de la rebelión que el movimiento “Etnocacerista” protagonizó en enero de 2005, en la ciudad andina de Andahuaylas.
Al frente de unos 150 hombres y con armamento y pertrechos de guerra, su hermano Antauro, un mayor retirado del Ejército, tomó la comisaría de Andahuaylas, en una rebelión de cuatro días que se saldó con la muerte de cuatro policías y dos rebeldes, y lo llevó a prisión junto a más de un centenar de sus seguidores.
Esta rebelión fue apoyada por Humala desde Corea del Sur, donde estaba destacado en la embajada peruana, con el argumento de que respaldaba “cualquier movimiento social que recurra a la insurgencia política contra un gobierno ilegítimo”, como consideró en ese momento al del presidente de Perú, Alejandro Toledo. El ex militar también inspiró con su nombre al periódico del movimiento “Etnocacerista”, que apareció meses después de que en octubre de 2000 se rebelara junto a Antauro y un grupo de militares contra el régimen del presidente peruano Alberto Fujimori (1990-2000).
Tras cumplir unos meses de prisión militar, Humala volvió durante dos años a la actividad militar y dejó a su hermano como líder visible del movimiento “Etnocacerista”.
Humala ha admitido sus vínculos ideológicos con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, con el que se reunió hace una semana en Caracas, lo que generó una gran polémica en Perú. El apoyo que le dio el mandatario llevó al gobierno de Toledo a convocar a su embajador en Caracas, Carlos Urrutia, por considerar que el ejecutivo venezolano había tocado temas de política interna peruana.
En una presentación ante la prensa extranjera, en noviembre pasado, Humala señaló también como sus referentes políticos a Charles de Gaulle, al líder político peruano Víctor Raúl Haya de la Torre y al presidente militar Juan Velasco Alvarado, quien derrocó al primer gobierno de Fernando Belaunde Terry (1963-1968).
El candidato plantea que, de llegar al poder, cambiará la Constitución de 1993, que considera “ilegal” y “delincuencial”, ya que se instauró tras el “autogolpe” que dio Fujimori en 1992.
Humala también ha criticado la eventual firma de un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos que, en su opinión, convertirá a Perú en exportador de materia prima y destruirá la agricultura.
Casado y padre de dos hijas, el líder nacionalista promete una lucha radical contra la corrupción, que considera “la tercera institución del Estado peruano por detrás de la Iglesia y las Fuerzas Armadas”.