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Bachelet con inédita mayoría en el Senado

Es la primera vez que un presidente chileno gobernará con amplia soltura en el Legislativo, desde que instauraron la democracia en 1990

La nueva presidenta de Chile, la socialista Michelle Bachelet, será la primera mandataria en contar, desde que se reinstauró la democracia en el país en 1990, con mayoría en ambas cámaras del Congreso, lo que facilitará el desempeño legislativo de su gestión.
Bachelet, de 54 años, fue electa ayer, domingo, en segunda vuelta con un 53,5% de los votos por delante de su contendor, el empresario derechista Sebastián Piñera, que logró un 46,5%.
Desde el próximo 11 de marzo, cuando asuma el poder y jure el nuevo Congreso, un gobierno chileno contará con mayoría en el Parlamento por primera vez desde que la coalición de centro izquierda que respalda a Bachelet llegó al poder en 1990 tras derrotar a la dictadura del general Augusto Pinochet (1973-1990).
Ni los presidentes demócrata cristianos Patricio Alywin (1990-1994) y Eduardo Frei, (1994-2000), ni su antecesor, el actual mandatario socialista Ricardo Lagos, gobernaron con mayoría y enfrentaron un Senado adverso, por la influencia de la llamada "bancada militar" que se alineó con la derecha opositora.
Alywin y Frei contaron con mayoría en la Cámara de Diputados pero el Senado se convirtió en una barrera insalvable. Lagos también tuvo mayoría entre los Diputados pero en la Cámara Alta hubo un virtual empate que también obstaculizó la aprobación de algunas leyes.
Pero asoman escollos
Bachelet gobernará en cambio con ambas Cámaras a su favor tras el triunfo de la coalición oficialista de la Concertación, compuesta por socialistas, demócratacristianos, radicales socialdemócratas y el Partido por la Democracia (PPD), en las elecciones legislativas del 11 de diciembre.
En esos comicios el oficialismo conquistó 20 de los 38 escaños disputados en el Senado y 65 de los 120 cupos de la Cámara de Diputados.
En porcentajes, la Concertación consiguió el 51,7% de los votos para elegir diputados, mientras que la Alianza derechista logró el 38,7%. En el Senado sólo se renovó una parte de los escaños pero la oposición quedó en minoría.
La composición del nuevo Congreso permitirá a Bachelet gobernar con más soltura que el presidente Lagos, aunque la composición del Legislativo podría de todas formas dificultarle cambios más profundos.
Enfrenta además el reto de alinear a todos los parlamentarios de la coalición oficialista en su favor.
Aunque tiene un respaldo importante, su relación con el Parlamento va a ser "delicada" porque estará integrado de "representantes muy poderosos, con votación propia que no descansa en los partidos", advirtió a la AFP el sociólogo Eugenio Tironi.
"Y ellos tienen agendas propias, particulares y probablemente no las van a postergar por cuestiones así llamadas de 'interés nacional", agregó el analista.
En este sentido, aseguró, "Bachelet va a requerir una mediación muy inteligente y muy activa entre gobierno y Parlamento, con un gabinete político muy fuerte".
Para hacer cambios más profundos, como una reforma de la Constitución, la nueva presidenta requerirá una mayor votación o quórum calificado.
La legislación chilena establece que para reformar la Carta la norma debe ser aprobada por una mayoría de 23 senadores, por lo que Bachelet debería lograr el apoyo de al menos tres congresistas de la oposición.
La falta de apoyo impediría por ejemplo a la ex ministra reformar el sistema electoral binominal, uno de los últimos vestigios de la dictadura de Pinochet que hasta ahora no pudo ser modificado por falta de consenso.
Por ese sistema, cada distrito elige a dos candidatos a la Cámara de Diputados. El partido que tenga más votos se lleva el primer escaño, y sólo se lleva el segundo si logra duplicar la votación de la segunda mayoría. Si ello no ocurre, resulta elegido uno de cada lista.