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De campo de prisioneros a centro de votación

El Estadio Nacional de Santiago fue escenario del Mundial de Fútbol de 1962, tribuna del Papa Juan Pablo en 1987, un campo de prisioneros y muerte en los primeros tiempos de la dictadura del general Augusto Pinochet, y ahora es el mayor centro de votación en Chile, país que este domingo celebra la segunda vuelta de la elección presidencial.

Cientos de militares y miembros de la policía de Carabineros vigilaban hoy, domingo, el desplazamiento de grupos de electores que llegaron hasta el Estadio Nacional de Chile, en la zona sureste de la capital chilena.

Más de 45.000 electores debían cumplir con su deber cívico en el estadio, donde los aguardaban 1.500 mesas receptoras de sufragios instaladas bajo las graderías que habitualmente copan los hinchas del fútbol, en un coliseo con capacidad para recibir a más de 70.000 espectadores.

Ese fue el escenario donde Chile obtuvo el tercer lugar del mundial de fútbol de 1962, cuando actuó como país anfitrión y admiró las jugadas del "Rey Pelé" que llevó al equipo de Brasil a ganar el torneo.

Fue también la tribuna que utilizó Juan Pablo II, para dirigirse a los jóvenes que colmaron el estadio una noche de abril de 1987, cuando visitó Chile en tiempos de Pinochet y proclamó que "el amor es más fuerte".

"¿Juran ustedes comprometerse a no caer en los excesos del sexo y la droga?", preguntó el Papa a la multitud juvenil, que en una reacción espontánea y cómplice respondió: "¡Nooo!", mientras el pontífice sonreía.

Pero el Papa no sonrió cuando oró en silencio al evocar a las víctimas que pasaron por el Estadio Nacional, convertido en una cárcel que congregó a 12.000 prisioneros tras el golpe militar del 11 de septiembre de 1973, cuando Pinochet derrocó al presidente socialista Salvador Allende, quien se suicidó en el palacio de La Moneda.

Uno de los tantos prisioneros que desaparecieron durante el funcionamiento del estadio-cárcel, en los dos primeros meses de la dictadura, fue el periodista estadounidense Charles Horman, cuya muerte inspiró al cineasta greco-francés Costantin Costa Gavras en la película "Missing" (1982).

El 12 de marzo de 1990, al restaurarse la democracia tras los 17 años de dictadura de Pinochet, el presidente Patricio Aylwin fue proclamado en el Estadio Nacional, para iniciar la era de los gobiernos de la Concertación que se prolonga desde hace 16 años y buscaba proyectarse este domingo en la figura de Michelle Bachelet.