Internacionales

Lucha contra Sida sin tabúes

Representantes de 18 países de la región prepararon un proyecto que establece la creación de políticas de prevención contra el Sida sin discriminación.

Representantes de organizaciones internacionales, de gobiernos y de la sociedad civil de América Latina concordaron en promover políticas de prevención del sida sin exclusiones sociales ni tabúes que por años condicionaron las estrategias regionales contra ese mal.

Un centenar de responsables de 18 países, así como de agencias bilaterales y multilaterales de combate al vih/sida, discutieron durante tres días en Brasilia esos enfoques, y someterán sus propuestas en mayo a la Asamblea General de la ONU.

Muchos participantes coincidieron en señalar que hubo avances de la "escuela brasileña" de lucha contra el sida, basada en la prevención sin discriminaciones, la promoción del preservativo, la fabricación de medicamentos genéricos, la distribución gratuita de antirretrovirales y la presión para que los laboratorios reduzcan sus precios.

La cuestión de los precios de los medicamentos, de la distribución de preservativos y del acceso a los grupos más vulnerables y discriminados fueron precisamente los temas que centraron el encuentro.

Esos enfoques van en sentido contrario de los de la jerarquía católica y los del gobierno del presidente estadounidense George W. Bush, que subordina la entrega de ayudas financieras a la adopción de criterios morales en las campañas contra la enfermedad.

Brasil rechazó en mayo pasado una ayuda financiera de 48 millones de dólares del gobierno estadounidense para la lucha contra el sida porque estaba condicionada a una condena explícita de la prostitución, cuyas profesionales eran precisamente las destinatarias del programa.

"Los gobiernos latinoamericanos prefieren muchas veces pagar medicamentos caros que invertir en prevención, que es más barata, para no tener que lidiar con los tabúes", dijo Luiz Loures, director de la Iniciativa Global del Programa de la ONU contra el Sida (ONUSIDA).

Para el responsable, "el mapa del sida está directamente ligado a cuestiones de tabúes e imposiciones morales".

Brasil -que llegó a 2006 con unos 600.000 infectados, la mitad de los que se preveía que tendría al llegar al año 2000- "negoció de mejor forma con los sectores de la Iglesia Católica cuestiones tan fundamentales como acceso al preservativo y la no discriminación a personas con sida", dijo Loures.

Según la ONU, los portadores de vih/sida en América Latina y el Caribe en 2005 llegaron a 1,8 millones, frente a 1,3 millones en 2003.