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Irán amenaza con dejar de cooperar

* Si se cumple amenaza de llevarlo ante Consejo de Seguridad de la ONU

TEHERÁN /AFP
Irán advirtió, el viernes, que "no cederá ni un ápice" en la cuestión nuclear y que dejará de colaborar con la agencia de no proliferación si su caso acaba ante el Consejo de Seguridad de la ONU, organismo habilitado para imponerle sanciones.
Además, el presidente ultra conservador Mahmud Ahmadinejad ha afirmado que su país no confía en la troika europea, integrada por Alemania, Gran Bretaña y Francia.
"Nos dicen que renunciemos a la energía nuclear y prometen suministrarnos combustible nuclear (...), pero ni siquiera nos dan medicamentos vitales", declaró el presidente, citado por la agencia estudiantil “Isna”.
"¿Cómo vamos, entonces, a confiar en ellos y no producir combustible nuclear?", dijo añadiendo que "el gobierno resistirá y defenderá el derecho del pueblo iraní. No cederá ni un ápice".
Por otro lado, el jefe de la diplomacia iraní, Manuchehr Mottaki, ha amenazado con poner fin a las "medidas de cooperación voluntarias" con la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), es decir la suspensión del enriquecimiento y de los controles de sus actividades.
"En caso de que nuestro expediente sea enviado al Consejo de Seguridad (...), el gobierno se verá obligado, de acuerdo con la ley, a cesar todas las medidas voluntarias de cooperación" con la AIEA, afirmó, citado por la agencia Irna.
En diciembre pasado, Ahmadinejad promulgó una ley, votada por el Parlamento, según la cual Irán podría eludir los controles exhaustivos de sus actividades nucleares y reanudar el enriquecimiento de uranio, si la cuestión de su programa nuclear era enviada ante el Consejo de Seguridad de la ONU.
A medida que transcurren los días, sube el tono de los occidentales, exasperados por la última decisión de Irán de reanudar, el martes, sus actividades de investigación, en materia de enriquecimiento del uranio.
La troika europea consideró, el jueves, que ha llegado la hora de que "el Consejo de Seguridad se vea involucrado".
Por lo pronto, el lunes, está previsto un encuentro en Londres entre la troika europea, estadounidenses, rusos y chinos, para la preparación de una próxima reunión del ejecutivo de la AIEA, según una fuente diplomática europea.
Para no perder tiempo, Estados Unidos ha entablado consultas con el fin de garantizar el consenso necesario para hacer intervenir al Consejo de Seguridad.
Según el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, ya hablaron con los ministros de Relaciones Exteriores, brasileño, Celso Amorim, y chino, Li Zhaoxing.
Para el presidente estadounidense George W. Bush, impedir que Irán se dote de armas nucleares se ha convertido en una "obligación", y la intervención de la máxima instancia de la ONU es cuando menos "lógica".
Aunque el gobierno francés considera "prematuro" hablar de sanciones en este momento, Japón, Italia, Rusia, Gran Bretaña, Israel y otros países parecían de acuerdo en la necesidad de recurrir al Consejo de Seguridad. Pero dejaban la puerta entreabierta a la negociación, en caso de que los iraníes cambien de posición. España, por ejemplo, le ha instado a "recapacitar". Teherán, a pesar de sus amenazas, no ha descartado de lleno la negociación, pero la supedita a unas condiciones difícilmente aceptables por los occidentales.
El secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, afirmó que el responsable iraní de la cuestión nuclear, Ali Larijani, le había dicho por teléfono que su país seguía "interesado" en una negociación con "un calendario".
En un sermón, con motivo de la oración semanal musulmana en Teherán, un influyente dignatario religioso, Ahmad Jatami, se sumó a la polémica, al afirmar que "la guerra psicológica (...) y el lenguaje de la fuerza contra el gran pueblo de Irán no darán resultado alguno".