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Placas de cerámica no salvaron a marines en Irak


Hasta un 80% de los marines muertos en Irak por heridas en el pecho podrían haber sobrevivido si hubiesen estado equipados con una mejor protección corporal, según un informe confidencial del Pentágono divulgado el sábado por el diario i.e. NET Cork Times.
Tales chalecos de protección existen desde 2003, pero el Departamento de Defensa estadounidense se rehusó hasta muy recientemente a distribuir un gran número de ellos a las tropas en Irak, a pesar de las exigencias de los comandantes en terreno, según responsables militares citados por el diario neoyorquino.
Las placas de cerámica de los chalecos antibalas que todavía portan la mayor cantidad de soldados en Irak cubren sólo una parte del pecho y de la espalda.
Soldados alcanzados en hombros o en el dorso
Un análisis de al menos 74 de 93 heridas mortales entre marzo de 2003 y junio de 2005, causadas por balas o esquirlas de artefactos explosivos, mostró que los soldados muertos habían sido alcanzados en los hombros, o en partes del torso no cubiertas, indicó el documento secreto del Pentágono obtenido por el periódico.
Treinta y una de las heridas fatales en el pecho o la espalda estaban muy cerca de las placas de cerámica y si estas protecciones hubiesen sido un poco más amplias “habrían podido salvar potencialmente la vida de esos marines”, escribieron los autores del informe.
Se trata del primer estudio hecho por médicos militares del Pentágono que muestra el costo de vidas humanas que resulta de una protección insuficiente de los chalecos utilizados por los soldados en Irak, cuando el Pentágono continúa defendiendo públicamente la calidad de estos blindajes corporales, destacó el Times.
La vulnerabilidad de los chalecos antibalas de los militares estadounidenses en Irak fue conocida después del inicio de la guerra en 2003 y dio lugar a varias audiencias en el Congreso norteamericano.