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Estado de salud de Sharon es “grave”

Mientras los expertos del hospital Hadassah de Jerusalén donde está internado el premier se muestran más optimistas y consideran que existen razones de esperar buenas noticias, otros más alejados de la línea oficial consideran que su situación es desesperada y sus posibilidades de volver a ser el mismo casi nulas.

El estado de salud del primer ministro israelí, Ariel Sharon, de 77 años, se mantiene grave pero estable, después de haber sido sometido a una operación de unas cinco horas para controlar una nueva hemorragia cerebral.

Según portavoces del hospital Haddasah de Jerusalén, el estado de salud del jefe de gobierno, que sigue en coma profundo, ha registrado una "mejoría significativa" tras esta intervención.

"Pese a esta mejoría que en nuestro punto de vista es significativa, el estado del primer ministro es grave pero estable", declaró Shlomo Mor Yussef, portavoz del hospital Hadassah Ein Karem.

Tercera operación

Fue la tercera operación de Sharon en dos días y en ella fueron retirados varios coágulos y la presión intracraneal volvió a sus niveles normales.

Tras la intervención, el primer ministro fue sometido a un nuevo escáner y después se mejoró la posición del catéter en su cerebro gracias a un ordenador, antes de trasladarlo de nuevo a la unidad de cuidados intensivos de neurología.

Por la mañana, Sharon fue trasladado urgentemente al quirófano debido a un aumento de la presión intracraneal, una alteración de la tensión arterial y el descubrimiento de una nueva zona de hemorragia.

Este deterioro se percibió mientras el primer ministro era sometido a una tomografía computerizada o escáner CT en este centro donde está internado desde el miércoles por la noche, cuando sufrió un gravísimo infarto cerebral.

En coma profundo

Desde el jueves, Sharon, primer ministro desde hace cinco años, estaba en coma profundo inducido para mantener su presión cerebral estable y evitar un deterioro de su estado.

Los doctores estiman que son necesarias entre 48 y 72 horas para que el cerebro de Sharon se recupere tras la grave hemorragia sufrida. Sólo entonces se intentará despertarlo poco a poco del coma.

Pero las versiones médicas difieren y las hipótesis sobre el futuro que espera a Sharon se contradicen. Mientras los expertos del hospital Hadassah de Jerusalén donde está internado se muestran más optimistas y consideran que existen razones de esperar buenas noticias, otros más alejados de la línea oficial consideran que su situación es desesperada y sus posibilidades de volver a ser el mismo casi nulas.

"Su estado actual es muy grave pero no irreversible. Tenemos que esperar", declaró el cirujano argentino Félix Umansky que operó al primer ministro.

Daños “considerables”

Según otras fuentes médicas del hospital, el infarto provocó "daños considerables en el cerebro" y podría provocar, en el mejor de los casos, una parálisis parcial del primer ministro, quien podría tener también dificultades para hablar.

Sharon ya fue hospitalizado el 18 de diciembre después de sufrir un "ligero infarto cerebral" causado por "un coágulo de sangre procedente del corazón" y estaba bajo tratamiento.

Sin embargo, se había alejado de Jerusalén y se encontraba al sur de Israel cuando sufrió esta gravísima hemorragia. La prensa israelí se interrogaba el viernes también sobre una supuesta desorganización o negligencia a la hora de trasladarlo al hospital que habría provocado un agravamiento de su estado de salud.

"El deterioro se produjo en el hospital. Haberlo traído en helicóptero no habría cambiado nada", aseguró Umansky.

Además, su enfermedad ha provocado numerosos interrogantes sobre el futuro político de Israel. Por ahora, Ehud Olmert ocupa el cargo de primer ministro de forma provisional y la fecha de las elecciones legislativas anticipadas del 28 marzo se mantiene.

Buenas opiniones

Según un sondeo realizado por el diario Haaretz y la cadena 10 de la televisión, el partido de centro Kadima, recién fundado por el primer ministro para estos comicios legislativos, seguía siendo favorito, independientemente de quién sea su líder.

Mientras Sharon se debate entre la vida y la muerte en Jerusalén, la prensa israelí comenzó a publicar artículos destacando sus victorias políticas, sobre todo su "valiente" decisión de retirar las colonias judías de Gaza el pasado agosto y los "esfuerzos" realizados para defender a su pueblo de los enemigos que le impiden vivir en paz.