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Incertidumbre en Medio Oriente

Médicos aseguran que de salir vivo, Sharon no tendrá más condiciones para gobernar, lo que a juicio de analistas, llevará a detener el proceso de paz en Medio Oriente “por largo rato”

Los Gobiernos árabes guardan silencio respecto al estado de salud del primer ministro israelí, Ariel Sharon, mientras que analistas de la zona opinan que su desaparición podría paralizar totalmente el proceso de paz en Oriente Medio.
Sharón, de 77 años, se encuentra en estado grave tras ser intervenido quirúrgicamente para detenerle una masiva hemorragia cerebral, y los médicos que le tratan aseguran que si sigue con vida no estará en condiciones de gobernar.
Esta situación ha llevado a varios comentaristas árabes a pensar en el "futuro de las negociaciones de paz sin Sharón", y algunos de ellos opinan que "será difícil" encontrar otros líderes políticos en Israel capaces de hacer "concesiones territoriales" a los árabes.
"Los israelíes se interesarán más por sus asuntos internos, por lo que el proceso de paz quedará en segundo lugar", dijo a EFE Ghazi Al Saadi, un experto jordano en asuntos israelíes.
Otros analistas consideran que "aparecerán en Israel nuevos líderes políticos ultranacionalistas y derechistas".
Asuntos domésticos son la prioridad
De acuerdo con ley israelí, el viceprimer ministro, Ehud Olmert, ha asumido la jefatura del Gobierno durante 100 días, hasta que se celebren las elecciones el próximo 28 de marzo.
"La ausencia de Sharón del escenario político causaría la paralización de las negociaciones durante un periodo indefinido, y los líderes israelíes, incluido Olmert, centrarán sus esfuerzos en los asuntos internos más que en la reactivación del proceso de paz", dijo Al Saadi.
"Pese a que sus ideas respecto a los derechos árabes preocupaban a los dirigentes del mundo árabe, Sharón ha sido un hombre que buscaba la paz y hablaba con franqueza. No hay ningún otro líder israelí, ni ahora, ni en el futuro próximo, capaz de decidir nuevas retiradas de territorios ocupados árabes", añadió.
Aludía a la retirada israelí de Gaza en agosto pasado y a la evacuación de una veintena de asentamientos judíos en esa franja.
Futuro del Kadima en cuestión
En opinión de Al Saadi, el jefe del Gobierno israelí en funciones, Ehud Olmert, "no es capaz de liderar el país con la misma confianza de la que goza Sharón".
"El principal problema será el futuro del Partido Kadima", la formación política que Sharón creó en noviembre pasado, ya que se considera como "el partido de un único dirigente. Kadima significa Sharón y Sharón significa Kadima".
Saadi coincide con otros comentaristas árabes en que los únicos que se beneficiarán de una posible desaparición del primer ministro israelí son los partidos Likud y el Laborista.
Thiab Makhadmeh, un profesor de Ciencias Políticas, considera, por su parte, que en el Estado judío "faltará una personalidad activa y valiente que pueda tomar decisiones o hacer concesiones territoriales a los árabes".
Para Makhadmeh, la evacuación de Gaza y el desmantelamiento de 25 asentamientos judíos en esa franja y en Cisjordania "no hubiera podido realizarse sin la presencia de Sharón como jefe de Gobierno en Israel".
También expresó dudas sobre la capacidad de Olmert de liderar el Partido Kadima y de conseguir los objetivos de Sharón en las elecciones del próximo 28 de marzo.