Internacionales

Guerra del gas crea tensión en Europa

* Kiev niega acusaciones y solicita expertos de Bruselas para que inspeccionen los gasoductos que atraviesan su territorio

Rusia afirmó el martes haber normalizado el suministro de gas a Europa a través de Ucrania, a la que acusó de seguir “robando” su gas, y solicitó a la Unión Europea (UE) que ejerza presión para poner fin a la “guerra del gas”, pero Kiev asegura que el combustible que retiene es turcomano.
En un mensaje del primer ministro ruso Mijail Fradkov, Moscú solicitó la presión de la UE sobre Kiev, la víspera de la reunión de expertos convocada por la Comisión Europea en Bruselas para tratar las posibles consecuencias del diferendo ruso-ucranio y en la que participarán también los dos países “rivales”.
Ucrania, por su parte, volvió una vez más a negar las acusaciones de “robo” de una parte del gas ruso destinado a los compradores europeos reiteradas por Moscú y aseguró que está recibiendo hidrocarburo turcomano a través de suelo ruso.
Kiev también solicitó el envío a Ucrania de un grupo de expertos de Bruselas para que verifiquen el suministro del gas que atraviesa los gasoductos de su territorio, en una carta enviada al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso.
Varios países europeos, entre ellos Francia, Alemania e Italia, indicaron el martes que la situación había vuelto a la normalidad, mientras que un portavoz del consorcio estatal ruso Gazprom afirmó a la AFP que las cantidades de gas enviadas a Europa a través de Ucrania volvieron a los niveles normales de suministro.
Por su parte, una delegación de la compañía de gas ucraniana, Naftogaz, llegó a última hora de este martes a Moscú y mantuvo una reunión con los responsables rusos cuyos resultados no fueron divulgados.
Gazprom anunció el domingo que cortaba el suministro de gas a Ucrania a causa de un desacuerdo sobre el precio y luego acusó a Kiev de “robar” el gas que pasa por su territorio con destino a Europa.
Según las cifras del ‘gigante’ ruso, tras el corte del suministro a Ucrania, el abastecimiento se redujo de 480 a 360 millones de metros cúbicos, correspondientes al gas solamente destinado a Europa.
Los clientes europeos se lamentaron a continuación de una disminución en los suministros que les facilita Gazprom que, por su parte, aumentó a partir del lunes el volumen de hidrocarburos con destino a Europa hasta alcanzar los 455,2 millones de metros cúbicos diarios.
Ese gas debía compensar las pérdidas sufridas por los clientes europeos desde el domingo si bien, según el consorcio ruso, de las fronteras ucranianas con destino a Europa sólo salieron 365,1 millones de metros cúbicos mientras que los otros 90 millones de metros cúbicos fueron retenidos por Kiev.
Ucrania, por su parte, explicó que esa diferencia no se debía al gas ruso, sino al turcomano que Kiev compra de Turkmenistán y que pasa por Rusia.
“Tomamos gas turcomano en toda legalidad”, afirmó un responsable de Naftogaz, Mykola Gontcharouk, al reconocer que, “en las últimas 24 horas”, Ucrania “tomó 90 millones de metros cúbicos” de gas presuntamente turcomano. En este contexto, Rusia pidió oficialmente a la UE que presione a Ucrania para que asegure el tránsito del gas ruso con destino a Europa y se abstenga de quedárselo “ilegalmente”.
El lunes había sido el presidente ucraniano, Viktor Yushchenko, quien solicitó el apoyo de la UE frente a Rusia. Por su parte, Austria, que ocupa desde el 1 de enero la presidencia rotativa de la UE, rechazó la intervención de la Unión Europea en el conflicto. “Para nosotros el problema debe resolverse de manera bilateral” a través de la negociación, declaró el ministro austriaco de Economía, Martin Bartenstein.