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El sexto año de Bush

El presidente estadounidense se enfrenta a un año difícil, marcado por las crecientes críticas a su estrategia en Irak, la estrepitosa caída de popularidad que le otorgan las encuestas, la mala imagen de su gestión de los estragos a causa de los huracanes que azotaron el país en 2005 y el último escándalo del espionaje a sospechosos de terrorismo.

El presidente de EEUU, George W. Bush, comienza hoy su sexto año de poder con la intención de recuperar apoyo a su gestión, y con el peso de la historia reciente que dice que el sexto ha sido el peor año para sus predecesores.

Las crecientes críticas a su estrategia en Irak, la estrepitosa caída de popularidad que le otorgan las encuestas, la mala imagen de su gestión de los estragos a causa de los huracanes que azotaron el país en 2005 y el último escándalo del espionaje a sospechosos de terrorismo pueden hacer que la historia se repita.

En el sexto año de mandato el ex presidente Bill Clinton tuvo que someterse a un proceso de destitución; Richard Nixon fue forzado a dimitir por el caso Watergate, y Ronald Reagan y Dwigth Eisenhower afrontaron los peores escándalos de su Gobierno.

Convencer a población

Ahora, la Casa Blanca y el presidente Bush pretenden convertirse en la excepción que confirma la regla y lograr atraer de nuevo la confianza de los ciudadanos con una estrategia que se centrará en convencerles como sea de que la economía va bien y de que progresa la situación en Irak.

Bush, que el domingo pasado adelantó que había pensado "largo y tendido" en este año que acaba de comenzar, se ha puesto hoy manos a la obra con la que seguirá siendo la gran prioridad de su agenda, la lucha antiterrorista.

El presidente ha recibido hoy a unos 20 fiscales federales de todo el país para interesarse sobre cómo utilizaron con éxito las herramientas de la Ley Patriota en la lucha antiterrorista.

Al término de ese encuentro, celebrado en la Casa Blanca, Bush reiteró que es fundamental que el Congreso extienda de forma permanente el mandado de esa Ley, que venció el pasado 31 de diciembre y que sólo fue renovada por un periodo de cinco semanas.

La Ley Patriota se promulgó tras los atentados de 2001 "para defender a EEUU", subrayó.

"Los estadounidenses esperan que se les proteja" y "los enemigos siguen estando ahí", dijo Bush e insistió en que hará todo lo posible en los próximos días para que el Congreso vuelva a autorizarla.

La razón por la que algunos congresistas rechazaron su extensión ha sido la última controversia que rodea a la Casa Blanca suscitada por la divulgación de que el Gobierno espió a ciudadanos sospechosos de terrorismo, incluso en territorio estadounidense.

“Por el bien del país”

Pese a que son muchas las voces que acusan al gobierno de violar los derechos civiles de esos ciudadanos, Bush mantiene firmemente que las interceptaciones se hicieron por el bien del país y para evitar nuevos ataques terroristas.

"El presidente hará todo lo que esté en su mano para salvar vidas y evitar que ocurran atentados, y eso es lo que estamos haciendo con el programa de espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA)", subrayó hoy en rueda de prensa el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan.

El propio Bush volverá a defender su política antiterrorista y su estrategia en la guerra de Irak en una alocución que ofrecerá mañana, miércoles, desde el Pentágono.

En su campaña de intentar reconquistar el apoyo de los ciudadanos a través de más apariciones públicas, el viernes tiene previsto en Chicago (Illinois) tratar de convencer a los estadounidenses que la economía está cada vez más fuerte.

"La mayoría de los economistas independientes dirían que esperan un crecimiento económico continuo y fuerte", según McClellan, quien subrayó que la economía "sigue creciendo" por las políticas que el Gobierno pone en marcha.

Gracias a los últimos resultados económicos, y sobre todo a la caída de los precios de los carburantes, Bush ha conseguido remontar un poco su popularidad, que había caído en los últimos meses por debajo del 40 por ciento, la tasa más baja desde que asumió la Presidencia.