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Para espiar, asegura Colin Powell

Bush pudo haber obtenido permiso judicial

El ex secretario de Estado norteamericano Colin Po-well dijo que la Casa Blanca podría haber conseguido los permisos judiciales para espiar dentro de Estados Unidos, en lugar de hacerlo sin pasar por los tribunales.
“No me parece que habría sido tan difícil recibir los permisos” judiciales, dijo Powell en una entrevista con la cadena de televisión “ABC”.
El ex funcionario explicó que en caso de emergencia la ley permite al Gobierno intervenir las comunicaciones del sospechoso de terrorismo “y después, tres días más tarde, informar al tribunal”.
“A mí me parece que ésa habría sido otra forma de abordar el tema, pero el Presidente (de EU, George W. Bush) decidió no hacerlo así y pensó que tenía suficiente autoridad legal para hacerlo de la forma que lo hizo”, remarcó Powell.
Bush ha reconocido haber autorizado en 2002 la intervención de las llamadas telefónicas y correos electrónicos desde o hasta Estados Unidos, tanto de estadounidenses como de extranjeros, sin una orden judicial.
El Presidente ha dicho que tenía la potestad para poner en marcha ese programa de espionaje en base a la Constitución y a la resolución adoptada por el Congreso tres días después de los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Esa resolución permitía el uso de “toda la fuerza necesaria y apropiada” en respuesta a los ataques, pero el líder de los demócratas en el Senado, Tom Daschle, señaló el viernes que no autorizaba a Bush a espiar en territorio nacional.
Powell se manifestó a favor de las escuchas, pero dijo que la duda está en si es legal la forma en que se han realizado.
“No hay ninguna objeción a que se realicen. La cuestión es, ¿fue hecho de una manera que respetaba la ley?”, señaló en la entrevista.
Ésa es la pregunta a la que, a juicio del ex secretario de Estado, deberá responder el Congreso a principios de año, cuando celebrarán audiencias sobre el tema.
Powell dijo que está a favor de la continuación del programa de escuchas secretas. “No creo que nadie ponga objeciones a que el Presidente haga esto. Estaba protegiendo a la nación”, señaló.
Sin embargo, las prácticas de espionaje dentro de Estados Unidos podrían ser mucho más amplias que lo reconocido hasta ahora por la Casa Blanca, al menos según “The New York Times”. El sábado, el diario reveló que la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, en inglés) ha recogido información sobre llamadas telefónicas e intercambio de correos electrónicos directamente de las redes de telecomunicaciones, gracias a la colaboración de las empresas del sector.
Los expertos de la NSA han acumulado “grandes cantidades” de datos como quiénes son el destinatario y el receptor, así como el origen, destino y la duración de los contactos, según el diario, que dijo basarse en entrevistas con funcionarios y ex funcionarios del Gobierno, que no identificó.
Su objetivo es identificar “patrones que podrían apuntar a sospechosos de terrorismo”, es decir, sin que las intervenciones de las comunicaciones estuvieran ligadas a una persona específica, según el periódico neoyorquino.
En cambio, Bush ha indicado que el programa estaba restringido a vigilar los contactos internacionales de ciertos individuos en este país que tenían vínculos con el grupo terrorista Al Qaeda.
El programa de espionaje, según el diario, no sólo afecta a los residentes de EU, sino también a personas en el extranjero que se comunican con otras también en el extranjero, pues muchas llamadas de un país a otro pasan por los denominados “conectores” en EU.
Esta nueva revelación sobre espionaje se añade al descubrimiento de que el gobierno de EU ha vigilado los niveles de radiación en mezquitas, y en las casas y empresas de musulmanes, lo que algunos grupos islámicos han considerado discriminatorio.
También se ha sabido que la Policía Federal ha investigado e incluso infiltrado a organizaciones ecologistas, pacifistas y de defensa de los derechos civiles o de los animales.