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Represalia israelí por atentado palestino

Primeros bombardeos en Gaza, formar parte de la decisión de Israel de preparar una ofensiva contra la Yihad islámica. El gobierno de Ariel Sharón anunció además la reanudación de eliminaciones selectivas (conocida también como de "asesinatos selectivos") de responsables de las organizaciones armadas palestinas para frenar el ciclo de violencia.

La calma de la madrugada palestina se detuvo por una enorme explosión en la ciudad de Gaza, presumiblemente como resultado de un ataque del Ejército de Israel, en represalia por un atentado suicida ocurrido hoy en la ciudad de Netanya, informaron testigos presenciales y fuentes de seguridad palestinas.

Aparentemente, la llamarada se produjo por un ataque selectivo de las fuerzas hebreas en la franja de Gaza, después de que un militante radical palestino cargado con explosivos se inmolase en Netanya, al norte de Israel, atentado en el que murieron cinco hebreos y más de medio centenar resultaron heridos, agregaron las fuentes, que no dieron más detalles sobre la situación.

Gobierno israelí anunció redada

Hoy por la tarde el Gobierno israelí decidió autorizar al Ejército una operación contra la Yihad Islámica en el norte de Cisjordania, así como suspender los contactos con la ANP para la creación de un paso seguro con Gaza.

En una reunión de emergencia encabezada por el primer ministro israelí, Ariel Sharón, y en la que participaron el ministro de Defensa, Shaul Mofaz, y altos mandos militares, se autorizó al Ejército a iniciar una serie de redadas para frenar las actividades de la Yihad.

El brazo armado de esta organización palestina fue el que reivindicó la autoría del atentado suicida en Netanya, a la entrada de un centro comercial.

En el atentado murieron cinco israelíes y medio centenar resultaron heridos.
Asimismo, Israel ha decidido cerrar los territorios palestinos y cancelar de forma temporal las autorizaciones de paso por su territorio en poder de personalidades palestinas.

Fuentes políticas citadas por la radio pública israelí dijeron que con estas medidas se trata de hacer comprender a la ANP que mientras no combata el terrorismo no habrá avances en el proceso de paz.

Rompe contactos diplomáticos

Igualmente, Israel decidió suspender los contactos diplomáticos para la apertura de un paso seguro entre Gaza y Cisjordania, y el gobierno de Sharón estudiará las actividades en el recién abierto paso de Rafah para verificar que se cumplen las condiciones acordadas.

La explosión se registró a la entrada de uno de los centros comerciales de la ciudad costera de Netanya, unos 20 kilómetros al norte de Tel Aviv y blanco de otros nueve atentados similares desde el comienzo de la Intifada de Al Aqsa, en septiembre de 2000.

Dos de ellos, el 18 mayo de 2001 y el 12 de julio pasado, tuvieron lugar en el mismo centro comercial donde ayer hizo estallar sus explosivos el terrorista Lutfi Amín Abú Sami, de 21 años y de la aldea de Ilar, en el distrito cisjordano de Tulkarem.

El suicida palestino portaba unos cuatro kilos de explosivos en un bolso, y los detonó cuando se vio descubierto por los vigilantes a la entrada del centro comercial.

"El vigilante tiraba del terrorista hacia la acera para alejarlo de la entrada, y justo cuando se aproximaban dos agentes de policía que habían oído los gritos se produjo la explosión", dijo Enav Tzabri, vigilante de los tribunales que se hallan al lado del escenario del ataque.

La explosión reventó numerosos cristales del ala norte del centro comercial, ubicado en un acceso a la ciudad sobre una carretera que conduce hasta Tulkarem.

Ambas ciudades se encuentran a unos 15 kilómetros de distancia, pero los cuerpos de seguridad israelíes no se explican aún cómo llegó el suicida hasta Netanya, pues Tulkarem está rodeada por su flanco oeste por un muro de hormigón de ocho metros de alto.

Gobierno palestino condena atentados

Poco después, la Yihad Islámica emitió una grabación de vídeo en la que Abú Sami muestra su afiliación a esa facción y expresa su intención de cometer el atentado.

La Yihad Islámica, facción integrista que no participará en las elecciones legislativas palestinas que se celebrarán el próximo enero -a diferencia del otro gran grupo extremista palestino, Hamás-, se ha responsabilizado de los últimos atentados en Israel, entre ellos el ocurrido en la ciudad de Hedera el pasado 26 de octubre, en el que murieron otros seis israelíes.

El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, condenó el atentado y expresó su intención de perseguir a los responsables, en tanto que el negociador-jefe palestino, Saeb Erekat, manifestó que semejante acción entorpece los intereses del pueblo palestino.

Israel, sin embargo, demanda que las condenas de la ANP se transformen inmediatamente en hechos sobre el terreno.

"El atentado prueba que la ANP no actúa contra las organizaciones terroristas y les permite asesinar (israelíes) sin interferir en su camino", subrayó el ministro israelí de Asuntos Exteriores, Silván Shalom.

El primer ministro israelí, Ariel Sharón, se reunió anoche con los jefes de los organismos de seguridad y con el titular de Defensa.

Asesinatos selectivos

En este sentido, e incluso ya antes del atentado, Shaul Mofaz, había propuesto la necesidad de reanudar la política de eliminaciones selectivas (conocida también como de "asesinatos selectivos") de responsables de las organizaciones armadas palestinas para frenar el ciclo de violencia.

Mofaz pedirá a Sharón la autorización para reanudar esa política con los dirigentes de la Yihad Islámica, y mientras tanto ha ordenado reanudar las redadas de militantes islámicos y ha pedido al asesor jurídico del Gobierno que permita nuevamente la demolición de viviendas de terroristas.

Analistas locales destacan que el Ejército se abstendrá por el momento de lanzar una operación terrestre de gran envergadura debido a la delicada situación política en la ANP y en Israel, ambos inmersos en procesos electorales que pueden ser decisivos para el futuro del proceso de paz en la región.