Internacionales

Husein: “No temo a la pena de muerte”


El depuesto presidente de Irak, Sadam Husein, se volvió a quejar hoy, en la tercera sesión del juicio en su contra por crímenes contra humanidad, del trato que recibe, y proclamó que no teme a ser ejecutado.

Las afirmaciones de Sadam fueron su respuesta al testimonio formulado por el testigo Ahmed Hasan al Dujaili ante el juez que instruye la causa contra el ex mandatario y siete de sus antiguos asesores.

Los ocho están acusados de estar presuntamente implicados en la matanza de 184 chiís, en 1982, en la aldea de Dujail, al norte de Bagdad, tras un fallido intento de asesinato de Sadam.

“Hablo como un hermano”

"Cuando yo hablo, hablo como tu hermano. Tu hermano en Irak y tu hermano en la nación (árabe). Yo no le temo a la ejecución. Me doy cuenta de que hay presión sobre usted y yo lamento que deba enfrentarme a uno de mis hermanos", aseguró Sadam, dirigiéndose al magistrado.

El antiguo jefe de Estado dijo que no se estaba enfrentando "por mi mismo. Lo estoy haciendo por Irak. Yo no me estoy defendiendo sino defendiéndote a ti".

También se quejó de que no le permitieron entrar a la sala del tribunal con el Corán, y de que no se le concediera el tiempo suficiente para declarar, al contrario del prolongado tiempo otorgado a Dujaili.

Asimismo, arrojó dudas sobre el estado mental del testigo y dijo al tribunal que le agradaría que fuera examinado por una institución médica independiente.

Sadam mostró su pesadumbre en el sentido de "como un juez puede aceptar una situación como esta", en referencia al juicio que instruye.

Investigaciones imparciales

"Lo importante es cómo se comporta (el magistrado). Lo importante son los hechos y no los dichos", recalcó Sadam , que también se pregunto "¿donde está la imparcialidad de las investigaciones?".

La sesión de hoy, la tercera desde que el juicio comenzó, el pasado octubre, fue dedicada a escuchar los testimonios de los testigos Dujaili y Yauad Abdulaziz Yauad, originarios de la aldea de Dujail.

El ex vicepresidente iraquí, Taha Yasin Ramadan, el ex jefe de los servicios secretos, Barzan al Takriti (hermanastro de Sadam), y el ex responsable del antiguo partido gobernante Al Baaz, Abdula Kazem al Raui, que figuran entre los siete acusados, refutaron las afirmaciones de los testigos, a los que acusaron de mentirosos.