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Bush impulsa plan contra inmigración


TUCSON, EU /AFP -A una hora de camino de la frontera mexicana, el presidente estadounidense George W. Bush promovió esfuerzos para luchar contra la inmigración ilegal al impulsar una propuesta para trabajadores temporales que fue criticada como una amnistía.
"El pueblo estadounidense no debería tener que elegir entre ser una sociedad acogedora y una sociedad que observa la ley. Podemos ser las dos cosas al mismo tiempo", dijo Bush a funcionarios de frontera, inmigración y aduana en Tucson.
La propuesta de reforma inmigratoria del presidente dividió al Partido Republicano en un momento en que Bush enfrenta su más bajo índice de aprobación desde que asumió el mando en enero de 2001, mientras la base conservadora del partido pide que se aplique la ley con más fuerza.
"Estados Unidos siempre fue una nación compasiva que valora a los recién llegados y se enorgullece de su herencia migratoria. Pero también somos una nación construida en base a las leyes. Y quienes entran al país ilegalmente, violan la ley", dijo Bush en su discurso.
El plan del presidente, que también enfrenta una dura batalla en el Congreso, se centra en la creación de un programa de trabajo temporal, abierto para inmigrantes indocumentados que sean empleados en Estados Unidos para labores que los ciudadanos estadounidenses rechazan, así como para eventuales inmigrantes con ofertas de trabajo en el país.
Quienes sean aceptados dentro de esta prerrogativa, podrían trabajar legalmente en Estados Unidos por "un período fijo", según una instrucción de la Casa Blanca, que ha señalado su deseo de determinar la duración de ese período conjuntamente con el Congreso.
La Casa Blanca ha rechazado la calificación de "amnistía", pero los críticos afirman que el proyecto del presidente podría alentar la inmigración ilegal al recompensar a muchos inmigrantes con trabajo y autorización para permanecer en el país.
Sin embargo, Bush afirmó que su programa no facilita a estos trabajadores la obtención de la ciudadanía estadounidense, y además hizo hincapié en los esfuerzos para impedir la entrada de los indocumentados, repatriarlos cuando son detenidos y reducir la reincidencia.
"La inmigración ilegal es un desafío serio. Y nuestra responsabilidad está clara: vamos a proteger la frontera", dijo Bush en su visita de dos días por los estados afectados por el flujo de inmigrantes indocumentados.