Internacionales

Otro día de sangrientos atentados en Irak

* Varios soldados estadounidenses se cuentan entre las víctimas

Unas cincuenta personas, entre iraquíes civiles y militares además de varios soldados estadounidenses, murieron este jueves en Irak, en una nueva jornada sangrienta de atentados con coches bomba y ataques perpetrados por todo el territorio iraquí.
El ataque más sangriento se registró ante el hospital de Mahmudiya, a unos 20 kilómetros al sur de Bagdad, donde la explosión de un coche bomba mató a 30 personas e hirió a otras 23.
El atentado tenía como presunto objetivo un convoy militar estadounidense. Sin embargo, un comunicado estadounidense señaló que el objetivo “parece haber sido el propio hospital” iraquí.
“Salía del hospital con mi hijo de un año y medio en los brazos cuando ocurrió la explosión. Caí debido a la onda de la explosión. Cuando me levanté no tenía a mi pequeño en mis brazos; lo encontré entre los muertos”, contó a la AFP Hoda Ali, una iraquí de 30 años que, además, resultó herida en el rostro y en los brazos.
El sargento David A-brams, portavoz militar estadounidense, precisó que el acto fue un atentado suicida, que también causó heridas leves a cuatro militares estadounidenses.
La ciudad de Mahmudiya está situada, junto con Yusufiya y Latifiya, en el llamado “triángulo de la muerte”, una zona donde son diarios los secuestros y ataques por parte de los rebeldes contra civiles y militares, tanto iraquíes como estadounidenses.
El balance de Mahmudiya se vio aumentado por otro atentado con coche bomba cometido a última hora de este jueves en una concurrida calle comercial de la ciudad de Hilla, a 100 kilómetros al sur de Bagdad, que causó tres muertos y 13 heridos.
Asimismo, al menos unas 20 personas murieron en una serie de ataques, asesinatos o atentados perpetrados en otras partes del territorio iraquí durante la jornada.
Una niña resultó muerta a causa de la explosión de una bomba cuando jugaba cerca de una patrulla militar estadounidense, en las proximidades de Diwania, a 180 kilómetros al sur de Bagdad. Tres miembros de esa patrulla resultaron heridos.
Tres guardaespaldas del ministro de Industria fueron asesinados por desconocidos cuando circulaban en un vehículo por el centro de Bagdad.
Al menos ocho miembros de las fuerzas armadas o de las fuerzas de seguridad iraquíes murieron también en varias regiones del país, tanto en ataques directamente cometidos contra ellos o en atentados.
Hay que “esperar un aumento de la violencia hasta las elecciones del 15 de septiembre”, declaró el portavoz del gobierno iraquí Leith Kubba.
Este último también informó del descubrimiento de un cargamento de muñecas bomba parecidas a los juguetes que suelen dar los soldados estadounidenses a los niños iraquíes.
El Ejército estadounidense, por su parte, anunció este jueves la muerte de seis militares en las últimas 24 horas.
“Dos soldados resultaron muertos por la explosión de un artefacto al paso de su patrulla en una carretera al suroeste de Bagdad, este jueves”, afirmó un comunicado militar.
Un marine falleció a causa de las heridas recibidas en la explosión de una bomba artesanal el miércoles, en Hit, al oeste de Bagdad, anunció otra nota.
Asimismo, otros tres militares estadounidenses también murieron el miércoles en un tiroteo en Bagdad, indicó el Ejército, sin precisar si se había tratado de un ataque.