Internacionales

Europa indaga sobre vuelos secretos de la CIA

* Suecia se une a investigaciones sobre posible presencia de aviones de la CIA en varios países europeos y Marruecos

ESTOCOLMO /AFP -Suecia investigará las informaciones sobre el posible aterrizaje de aviones utilizados por la CIA en aeropuertos del reino escandinavo estos últimos años, mientras otros países se interrogan sobre hechos similares, según un comunicado del gobierno este jueves.
"El Gobierno encargó este jueves a la administración y la autoridad de la aviación civil sueca que examinen las circunstancias en torno a los vuelos desde y hacia los aeropuertos de este país con aparatos registrados en Estados Unidos", indica un comunicado.
El texto precisa que el periodo estudiado se extiende del 1 de enero de 2002 hasta hoy, y que los resultados tienen que ser presentados lo más pronto posible y a más tardar el 8 de diciembre.
Numerosos países como España, Hungría, Marruecos, Italia, Rumania, Polonia y Alemania también han abierto investigaciones o pedido explicaciones sobre el presunto uso por parte de la CIA de sus territorios para el transporte, detención ilegal y posible tortura de presuntos terroristas islamistas.
Según datos recibidos el miércoles por el gobierno sueco de manera informal, "se confirma lo que se ha publicado".
"Dos aviones que, en otros casos, fueron utilizados por la CIA, aterrizaron en Suecia", declaró Lars Danielsson, Secretario de Estado del primer ministro, Goran Persson.
"Todavía no disponemos de ninguna información que nos permita decir si el mando de los vuelos era o no de la CIA", se precisa.
El primer ministro afirmó que "si creemos que las dudas son fundadas, pasaremos la cuestión a los estadounidenses para saber qué transportaban estos aviones".
A principios de semana, la agencia de prensa sueca TT informó que dos aviones, que habrían sido utilizados por la CIA, aterrizaron en aeropuertos del país escandinavo estos últimos años. Uno de ellos lo pudo haber hecho también siete veces en la base norteamericana de Guantánamo, en Cuba.
Según TT, un aparato con matrícula N168BF pudo haber aterrizado el 9 de septiembre pasado en el aeropuerto Sturup de la ciudad de Malmoe (sur).
El mismo día pudo haber penetrado en el espacio aéreo danés camino de Farnborough, en Gran Bretaña.
En junio de 2002, otro avión con matrícula N50BH tomó tierra al parecer en el aeropuerto internacional sueco de Arlanda, cerca de Estocolmo, con una escala de 48 horas en Keflavik, en Islandia, con 13 pasajeros a bordo.
Este mismo aparato, probablemente integrante de la flota utilizada por la CIA para el transporte de prisioneros, aterrizó el 20 de julio pasado en el aeropuerto internacional de Oslo, informa el semanario noruego Ny Tid.
Noruega pidió el miércoles explicaciones a la embajada de Estados Unidos. El representante estadounidense contactado desmintió que este avión hubiera sido utilizado por las autoridades estadounidenses en ese momento.
En Dinamarca, el gobierno indicó recientemente que aparatos de la CIA han sobrevolado ilegalmente una veintena de veces el reino desde 2001, y detalló que uno de ellos hizo escala en un aeropuerto de este país.
El tres de octubre, un aparato alquilado por la compañía islandesa Devon Holding & Leasing con el número N168D, procedente de Reykjavik, atravesó el espacio aéreo danés para dirigirse a Budapest, reconoció el propio ejecutivo danés.
En Islandia, el diario Morgunbladid informó este jueves de que otro avión, sospechoso de estar fletado por la CIA y con matricula N196D, aterrizó el día anterior en el aeropuerto de Reykjavik.
Las alegaciones de Washington ante las preguntas públicas sobre los vuelos de la CIA "no es satisfactoria", declaró este jueves el ministro de Relaciones Exteriores de Islandia, país por el cual han transitado un gran número de estos aparatos.
"En mi opinión, las respuestas que hemos recibido por parte de las autoridades estadounidenses para saber si había o no prisioneros a bordo no fueron satisfactorias y dejan numerosas preguntas sin respuesta", declaró ante el parlamento islandés el jefe de la diplomacia del país, Geir Haarde.