Internacionales

Bush exige a China “más democracia”


KYOTO, Japón / AFP

El presidente estadounidense, George W. Bush, aprovechó este miércoles su gira por Asia para pedir a China que se democratice, flexibilice su moneda, el yuan, y resuelva el contencioso con Taiwan, pero las autoridades chinas le advirtieron que no aceptan injerencias.
“En respuesta a las aspiraciones legítimas de sus ciudadanos a la libertad y a la apertura, los dirigentes chinos pueden ayudar a su país a convertirse en una nación moderna, próspera y segura de sí misma”, recomendó Bush a las autoridades chinas en un discurso ante empresarios nipones antes de viajar seguidamente a la ciudad surcoreana de Pusan, para participar en el cumbre del Foro Económico Asia-Pacífico el viernes y sábado.
“El pueblo chino quiere más libertad para expresarse, para rezar sin el control del Estado y para imprimir biblias y otros textos sagrados sin temor a un castigo”, recordó el presidente estadounidense, que dio por concluida en Japón la primera etapa de su gira por Asia que le llevará también a China y Mongolia.
Bush también urgió a Pekín que establezca el diálogo con Taiwan, la provincia rebelde que reivindica como parte de su territorio, para “lograr una solución pacífica de sus diferencias”.
El presidente estadounidense, sin embargo, recordó que para Washington sólo existe “una única China”, y lanzó una advertencia contra todo “intento unilateral de cambiar el ‘status quo’ de una u otra parte”.
No obstante, dedicó un elogio especial a Taiwan que, según afirmó, “conduce a su pueblo a la prosperidad y crea una sociedad china libre y democrática”.
“Estados Unidos seguirá subrayando la necesidad de diálogo entre China y Taiwan para lograr una solución pacífica de sus diferencias”, subrayó Bush, que después de Pusan viajará a Pekín.
Desde el punto de vista económico, Bush hizo también un llamado a Pekín para que deje al mercado que decida el tipo de cambio del yuan con respecto al dólar, y a que luche contra la falsificación de artículos de marca.
Una comisión del Congreso estadounidense recomendó hace dos semanas aplicar sanciones comerciales contra China si Pekín no adopta una política cambiaria más flexible.
Estas declaraciones de Bush, en particular las de Taiwan, tuvieron eco inmediato en China, que no acepta interferencias de Estados Unidos en sus asuntos, como lo ha demostrado repetidamente.
“Taiwan forma parte de China; una parte inseparable de China”, y Pekín “no tolera interferencia alguna en sus asuntos internos”, subrayó el ministro chino de Asuntos Exteriores, Li Zhaoxing, presente en la cumbre de la APEC.
La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, canceló este miércoles un encuentro que tenía marcado con su homólogo chino en Pusan, sin explicar las razones.
Hace unas semanas, durante la primera visita que realizó el secretario de Defensa estadounidense, Donald Rumsfeld, a Pekín, éste aseguró que su país está preocupado por la carrera armamentista china, en particular su capacidad de ataque nuclear con misiles que pueden alcanzar el continente americano.