Internacionales

Perú prepara pedido de extradición de Fujimori


LIMA-SANTIAGO /AFP -Jueces y fiscales echaron a andar la pesada maquinaria judicial peruana, en una gestión contra el reloj que busca ordenar en dos meses los cargos contra el ex presidente Alberto Fujimori y elaborar la mejor estrategia para lograr su extradición desde Chile, donde se encuentra detenido.
El plazo de dos meses constituye un extraordinario desafío para los magistrados peruanos, que ya pasaron aprietos para elaborar en un lapso de cuatro años dos pedidos de extradición a Japón, el anterior refugio de Fujimori.
Esta vez deberán presentar 22 de esas demandas ante la justicia chilena por las que se procesa ante los tribunales peruanos al ex mandatario, de 67 años, durante su gestión entre 1990 y 2000.
Los procuradores entregaron ante la Corte Suprema 16 documentos que forman la primera parte del total, que conformarán el cuerpo del pedido de extradición.
El procurador anticorrupción Antonio Maldonado aseguró que el tema de Fujimori "es estrictamente jurisdiccional, técnico, regulado por el tratado de extradición entre Chile y Perú, y no debe tener ninguna interferencia de carácter político".
El caso Fujimori implica directamente a Japón, debido a que el ex presidente tiene nacionalidad japonesa. La embajada nipona en Lima informó que Tokio contactó al Gobierno de Chile para velar por los derechos de su connacional, y señaló que "observa serenamente" el proceso que se sigue en Santiago.
La misión diplomática indicó que su país tomará las medidas que corresponden para velar por los derechos de sus connacionales de acuerdo con "las necesidades y posibilidades" que fija la Convención de Viena.
En Santiago, el presidente Ricardo Lagos lamentó que Tokio no pusiera en alerta a Chile sobre el viaje de Fujimori.
Pero nadie oculta en Lima que el caso está cargado de implicaciones políticas por la decisión del ex gobernante de ser candidato presidencial --que lo llevó a viajar de Tokio a Santiago--, y porque el plazo judicial se superpone con el cronograma de las elecciones de abril de 2006.
El plazo para presentar el pedido de extradición vence a fines de la primera semana de enero. Coincidentemente, el plazo para inscribir candidaturas vence el nueve de ese mismo mes.
Tanto en Lima como en Santiago surgen temores de que Fujimori, al tiempo que coordina con sus abogados su defensa, intente liderar desde prisión su campaña política en un intento por volver a la presidencia peruana.
En Lima, fiscales y procuradores dieron a entender que buscarán, sin descuidar acusaciones de corrupción y enriquecimiento ilícito, poner por delante los casos sobre crímenes de lesa humanidad, un tema sensible en Chile.
En ese punto figuran dos matanzas con un saldo total de 25 muertos: 15 personas en una zona antigua de Lima conocida como Barrios Altos en noviembre de 1991, y la de nueve estudiantes y un profesor de la Universidad La Cantuta, en julio de 1992.
Las investigaciones sindican como autor a un escuadrón de la muerte llamado Grupo Colina cuya formación la atribuyen a Vladimiro Montesinos, ex brazo derecho de Fujimori y ex jefe de los servicios secretos, ahora enjuiciado.
Rolando Souza, otro abogado de Fujimori, dijo este miércoles que "en ambos crímenes no existen pruebas ni siquiera indiciarias de la responsabilidad del ex presidente".
El jurista y ex canciller Diego García Sayán opinó que en el pedido de extradición a Chile "sólo se deben sustentar una serie de indicios que permiten que Fujimori sea sindicado como responsable de determinados delitos".
El tema Fujimori comienza a generar complicaciones en Chile donde la Policía removió de sus cargos a dos oficiales por la demora en informar sobre la imprevista llegada el domingo, error que llevó a que "el alto mando institucional tomara conocimiento tardíamente" de su arribo.
El candidato presidencial izquierdista a las elecciones del 11 de diciembre en Chile, Tomás Hirsch, pidió además la renuncia del ministro del Interior, Francisco Vidal, por el ingreso de Fujimori, señalando que "si al gato se le cuelan todos los ratones, hay que cambiar al gato".
Mientras tanto, el ex presidente pidió "arreglar el jardín" de su prisión, pero su pedido no fue aceptado.