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Caso Fujimori crea histerismo electoral

Tensiones por diferendo limítrofe entre ambos países habría cedido, pero no evitó su incidencia en el escenario de campaña electoral

El caso del presidente Alberto Fujimori, detenido la madrugada de hoy lunes en Santiago, irrumpe en plena campaña electoral de Chile y Perú, y en medio de un momento álgido en la relación entre los dos países por un diferendo limítrofe marítimo que estalló la semana pasada.
El arribo de Fujimori el domingo en la tarde a Santiago, procedente de Japón donde estaba refugiado desde 2000, generó una nueva tensión entre Chile y Perú, aunque ésta cedió cuando las autoridades judiciales chilenas ordenaron su captura y aceptaron atender un pedido de extradición de Lima.
Pero definitivamente el ex presidente agrega un problema de cara a la elección del 9 de abril próximo en su país. Fujimori ha expresado en varias ocasiones que postulará a la presidencia, pero esto fue visto más como un deseo que como una posibilidad real, percepción que el viaje a Chile modificó.
Fujimori tiene 21 procesos en su contra y una inhabilitación política decretada por el Congreso hasta el 2011 pero a pesar de esas circunstancias, será el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) el organismo que determine si puede o no participar en las elecciones.
Elemento clave: Popularidad de Fujimori
Por la popularidad de Fujimori -con una votación cercana al 20% según las últimas encuestas- los candidatos lo ven como un peligroso rival potencial, por un lado, pero ante la posibilidad de que el ex presidente finalmente no pueda estar en las elecciones, saben que tienen que conquistar su electorado y por tanto no lo pueden atacar.
Eso explica, según analistas en Lima, que los candidatos hayan preferido no opinar sobre el tema o al menos ser muy cautos.
La derechista Lourdes Flores, favorita en las encuestas, dijo que el caso no debe ser politizado y que Fujimori debe ser extraditado para ser juzgado, "por supuesto con pleno respeto a sus derechos".
El socialdemócrata Alan García, segundo en los sondeos, afirmó que el viaje del denostado ex presidente tiene un carácter netamente publicitario pues "si hubiera querido venir al país habría aterrizado en Lima".
Pidió dejar que el procedimiento judicial siga su curso y afrontar "con serenidad este tema".
Para el ex canciller Diego García-Sayán, lo preocupante de lo que él denomina "el desafío Fujimori" es su intento por desestabilizar las elecciones.
El analista dijo que Fujimori no podrá ser candidato pero busca poner en el Congreso al mayor número posible de miembros de su agrupación y dejar la sensación de que las elecciones no son limpias.
Lo primero le parece lícito: "ser fujimorista podrá ser una estupidez pero no es un delito", dijo, agregando que "lo inaceptable son los evidentes intentos de crear nubarrones en unas elecciones sobre cuya limpieza y transparencia no hay por qué dudar".
Incidencia en campaña chilena

En Chile el caso Fujimori ha motivado reacciones de los candidatos que encararán la elección presidencial del próximo 11 de diciembre.
Este lunes el derechista Sebastián Piñera consideró "correcto" el papel que cumplió el gobierno cuando optó por la vía judicial para que los tribunales resuelvan la posible extradición de Fujimori.
El domingo la candidata socialista y ex ministra de Defensa Michelle Bachelet reaccionó con indignación ante la noticia de que el ex presidente peruano estaba en un hotel de Santiago.
"Yo me pregunto, como todos los chilenos: ¿qué vino a hacer este señor a Chile?", dijo Bachelet.
"A mí me parece que a la máxima brevedad tiene que ser retenido, porque tiene una orden de captura internacional", agregó la candidata pocas horas antes de que éste fuera detenido.
Por su parte el candidato izquierdista Tomás Hirsch pidió que las autoridades investiguen por qué la policía no detuvo de inmediato a Fujimori.
"Esta situación debe ser investigada y resolverse. Se le dejó ingresar a Fujimori sin ser retenido en momentos en que pisó suelo chileno", dijo el representante de los partidos Humanista y Comunista.
El caso Fujimori se produce al final de la semana más complicada de los últimos años en la relación entre los gobiernos de Santiago y Lima a causa de una ley aprobada por Perú que busca establecer sus límites marítimos y que Chile considera cuestiona el dominio que tiene sobre un área marítima de 35.000 km2.
En ese marco, la llegada de Fujimori generó un nuevo elemento de tensión, lo cual quedó graficado por la molestia del canciller chileno, Ignacio Walker, quien este lunes calificó de "imprudente" el viaje a Chile de Fujimori.