Internacionales

Cumbre de las Américas sin acuerdo sobre ALCA

* Resultado de reunión es una derrota para Bush * Se conforma con mención de intención para retomar negociaciones

Mar del Plata, Argentina / EFE -El presidente de EU, George W. Bush, abandonó Mar del Plata sin que se hubiera llegado a un acuerdo en la IV Cumbre de las Américas, clausurada este sábado, para reactivar el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
Más de tres horas después de la clausura oficial de la cumbre celebrada en Mar del Plata, Argentina, representantes de los 34 países participantes en la reunión --todos los del continente, excepto Cuba-- continuaban las conversaciones.
Al frente de la delegación de EU quedaba el nuevo secretario de Estado adjunto para América Latina, Tom Shannon, tras la partida de Bush y de la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, a la siguiente etapa de su gira por la región, Brasilia, donde el Presidente se reunirá con su colega brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.
Aunque Bush no tenía previsto ningún compromiso oficial a su llegada a Brasilia esta noche, la razón oficial para su partida sin aguardar al final de las negociaciones fue la necesidad de respetar el permiso para el despegue del avión presidencial. El presidente dejaba así sin firmar la declaración final, que continúa abierta.
Antes de marcharse, Bush y Rice dejaron claras las posiciones estadounidenses, según explicó un alto funcionario de este país que habló bajo la condición del anonimato, y corresponde ahora a Shannon defenderlas.
Según el alto funcionario, el gobierno estadounidense se encuentra "optimista" acerca de la marcha de las conversaciones. Un total de 29 países, destacó el alto funcionario, "están a favor de retomar las conversaciones sobre el ALCA".
Insiste en relanzar negociaciones
EU insiste en que quiere relanzar lo antes posible las negociaciones sobre el ambicioso proyecto para crear una zona de libre mercado en todo el continente, estancado desde hace dos años. Como fecha había sugerido abril, pero se encuentra con la férrea resistencia por un lado del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), y por otro de Venezuela.
Los países del Mercosur se oponían a poner fecha a la reanudación de las negociaciones hasta que no quede claro lo que pasará en otras reuniones como la Ronda de Doha de la Organización Mundial de Comercio (OMC) el mes próximo en Hong Kong.
Uno de los principales puntos de fricción en Hong Kong serán los subsidios agrarios de EU y la Unión Europea, que constituyen también uno de los grandes escollos que mantienen estancado el ALCA.
Suramérica se opone a reanudar negociaciones
"Cualquier cosa que hagamos, antes de la reunión de la OMC podría crear confusión y estaríamos creando un impedimento a la OMC", declaró Lula en una rueda de prensa este sábado.
Una tercera posición es la que representa Venezuela, que se opone radicalmente al ALCA y cuyo presidente, Hugo Chávez, había declarado que venía a Mar del Plata a "enterrar" ese proyecto, nacido precisamente en la I Cumbre de las Américas, hace once años.
Una de las opciones de compromiso que se consideran ahora ha sido propuesta por Panamá, y al parecer EU estaría dispuesto a apoyarla es: incluir una mención a la intención de retomar las negociaciones el año próximo, aunque sin fecha concreta.
Otra opción sería permitir que los países que lo deseen dejen sin firmar los apartados que hagan alusión a la reanudación de las conversaciones. Sin duda, el presidente estadounidense abordará en sus conversaciones con Lula en Brasilia la cuestión del rescate del ALCA.
Para Bush, el resultado con el que parte de la Cumbre representa una derrota personal. La defensa del libre comercio, y del ALCA, había sido el argumento que había venido a defender con más empeño.
El revés representa un nuevo golpe para un presidente que se encuentra en los niveles más bajos de su popularidad, con tan sólo el 37 por ciento, según algunas encuestas, y al que los ciudadanos estadounidenses empiezan a cuestionar su integridad.
Bush había partido de Washington con la esperanza de dejar atrás las críticas por el papel de la Casa Blanca en el llamado "Caso Plame", la filtración del nombre de una agente de la CIA a la prensa, por la guerra en Irak y su gestión tras el paso de los huracanes por el sur del país.